Alkalima

Teoría General de la Sunnah (IV)

Argumento segundo

لِتُبَيِّنَ لِلنَّاسِ

Para que “expliques” a la gente

En la carta que escribe Ashafi´i para su discípulo Abderramán añade el siguiente argumento que trata sobre las aleyas, que de acuerdo a su interpretación y la de los demás teóricos que han adoptado su postura, dichas aleyas hablarían sobre la función explicativa e interpretativa del Corán por parte del Profeta. Es decir, que la función del Profeta Muhammad de acuerdo a las aleyas del Corán sería la de explicar e interpretar el Corán para la gente. De entre estas aleyas destacan las aleyas 43 y 44 del capítulo 16 donde dice:

﴿وَمَا أَرْسَلْنَا مِن قَبْلِكَ إِلَّا رِجَالًا نُّوحِي إِلَيْهِمْ ۚ فَاسْأَلُوا أَهْلَ الذِّكْرِ إِن كُنتُمْ لَا تَعْلَمُونَ ﴿٤٣﴾ بِالْبَيِّنَاتِ وَالزُّبُرِ ۗ وَأَنزَلْنَا إِلَيْكَ الذِّكْرَ لِتُبَيِّنَ لِلنَّاسِ مَا نُزِّلَ إِلَيْهِمْ وَلَعَلَّهُمْ يَتَفَكَّرُونَ ﴿٤٤﴾﴾

Y, antes de ti, solamente hemos enviado hombres a los cuales Nosotros revelamos -preguntad a la gente del recuerdo si no sabéis- (43) las pruebas claras y las Escrituras Sagradas. E hicimos descender para ti el Recuerdo para que puedas explicar a la gente lo que fue hecho descender para ellos y para que, quizás así, reflexionen. (44)

En el mismo capítulo en la aleya 64 encontramos la misma idea donde dice:

﴿وَمَا أَنزَلْنَا عَلَيْكَ الْكِتَابَ إِلَّا لِتُبَيِّنَ لَهُمُ الَّذِي اخْتَلَفُوا فِيهِ ۙ وَهُدًى وَرَحْمَةً لِّقَوْمٍ يُؤْمِنُونَ﴾

No te hemos revelado el Libro sino para que les “expliques” aquello en que discrepaban y como dirección y misericordia para gente que cree.

Por lo tanto, según los teóricos, estas aleyas confirmarían que la función del Mensajero, además de transmitir el Corán, es también la de explicarlo e interpretarlo, para que pueda ser comprensible y esto demostraría el fundamento que justifica la Sunnah como segunda fuente que complementa el Corán, y por tanto, éste necesitaría de la Sunnah para poder ser comprendido y entendido. Y estas aleyas se las ha atribuido el valor argumentativo de la Sunnah.

Así que, la interpretación de las aleyas que indican que el Profeta explica, interpreta y detalla serían, por ejemplo, del tipo de aleyas que hacen alusión a una cuestión general y que supuestamente se desconocen sus detalles, como las aleyas que aluden a la recomendación de determinados ritos como el Salat que se traduce como oración, meditación o rezo u otra práctica como el ayuno, y que al no haber detalles en dichas aleyas coránicas la Sunnah se encargaría de dar detalles a dichas recomendaciones o mandatos coránicos que se presentan de forma general o resumida en las aleyas.

El verbo Bayyana

Los teóricos realizan esta interpretación basándose en  la premisa de atribuir al verbo Bayyana el significado de explicar, interpretar o detallar. De ahí, que muchos intérpretes aseguran que el primer intérprete del Corán no es otro que el propio Profeta. Pero, ¿Qué significa el verbo Bayyana según los lingüistas?

A la hora de analizar la terminología coránica muchos investigadores cometen el error de recurrir a diccionarios elaborados en etapas muy posteriores a la época profética. Estos diccionarios recogen el uso de los términos de su tiempo tras sufrir una transformación y una adaptación semántica que altera el significado original del término de etapas anteriores. Este fenómeno no es exclusivo de la lengua árabe, puesto que es algo intrínseco a todas las lenguas, ya que a medida que pasa el tiempo los usos de los términos y las cargas semánticas de las palabras se transforman y se adaptan de acuerdo a las necesidades y realidades de que cada época. La mayoría de las tendencias y métodos de estudio en las distintas escuelas, tanto Sunníes como Shías, se basan en diccionarios muy alejados de la etapa de la revelación y usan obras como la del magrebí Ibn Mandhur un diccionario llamado Lisán Al-arab traducido como “La lengua de los árabes” u otro diccionario llamado Táy Al-`Arus que es una explicación de un diccionario anterior llamado Al-muhiit de Al-fairuz Abádi.

La obra de Ibn Mandhur es de entre finales del siglo VII y principios del siglo VIII d.h y la de Al-fairuz es de a mediados del siglo VIII d.h y son obras muy lejanas a la época de la revelación. Y muchos exegetas después del siglo VII d.h se han basado en dichas obras. Y estas obras carecen de todo fundamento académico a nivel etimológico cuando se trata de textos muy anteriores a su época.

En este libro cuando analicemos la raíz de un término o su carga semántica nos basaremos en obras cercanas a la época de la revelación como la obra de Al-farahidi (del 100 al 170 H) o la de Ibn Fáris (fallecido el año 395 H). Además, observaremos el uso coránico del término donde nos especificará la carga semántica característica que el propio Corán hace del término.

De acuerdo a los primeros lingüistas28 el significado de la raíz Bayyana tiene que ver con aquello que se muestra, se manifiesta, se expone, se destapa, se evidencia, es decir, lo contrario de aquello que se oculta, se esconde, se tapa o se omite. En otras palabras, el significado original del término nada tiene que ver con explicar, interpretar o detallar aquello que no se entiende o no se comprende sino de mostrarlo, manifestarlo o exponerlo.

Ibn Fáris recoge en su diccionario que Bayyana es lo contrario de ocultar, esconder u omitir. El sustantivo Bayán significa originalmente el manifiesto, es decir, manifestar una idea en forma de palabras, la idea pasa de estar oculta en la mente de alguien a manifestarse al oyente o al receptor en forma de palabras articuladas o escritas y a día de hoy sigue teniendo este sentido entre otros como, por ejemplo, la palabra comunicado. Mientras que explicar sería el verbo “Sharaha” (شرح), interpretar sería el verbo “Fassara” con “r” (فسّر) y detallar sería el verbo “Fassala” con “l” (فصّل).

Por lo tanto, el Corán es el manifiesto de Dios, sus aleyas son manifiestas y quién se encarga de manifestarlas y exponerlas a la gente es el que se le ha encargado la función de divulgar el Mensaje, es decir, el Mensajero.

Esto es de acuerdo a la definición lingüística del término Bayyana, pero, ¿En qué sentido utiliza el Corán este verbo en otras aleyas? ¿En el sentido de explicar, interpretar y detallar o en el sentido de mostrar, manifestar y exponer y no ocultar?

Observamos la aleya 159 de la Azora 2 donde dice lo siguiente:

﴿إِنَّ الَّذِينَ يَكْتُمُونَ مَا أَنزَلْنَا مِنَ الْبَيِّنَاتِ وَالْهُدَىٰ مِن بَعْدِ مَا بَيَّنَّاهُ لِلنَّاسِ فِي الْكِتَابِ ۙ أُولَـٰئِكَ يَلْعَنُهُمُ اللَّـهُ وَيَلْعَنُهُمُ اللَّاعِنُونَ﴾

A quienes ocultan las evidencias y la guía que hicimos descender, después de haberlas manifestado a la gente en el Libro, Dios les maldice y les maldice la gente.﴿

En esta aleya Dios se dirige a aquellos que conociendo los contenidos y las evidencias reveladas en las escrituras anteriores las ocultaron y las omitieron después de que se hayan manifestado, expuesto y mostrado a la gente. En la aleya se presenta el verbo Katama, es decir, ocultar, como antónimo de Bayyana, por lo tanto, manifestar, mostrar o exponer.

Otra aleya donde se presenta el verbo Bayyana como antónimo de ocultar de forma más explícita si cabe es la aleya 187 de la Azora 3 donde dice:

﴿وَإِذْ أَخَذَ اللَّـهُ مِيثَاقَ الَّذِينَ أُوتُوا الْكِتَابَ لَتُبَيِّنُنَّهُ لِلنَّاسِ وَلَا تَكْتُمُونَهُ فَنَبَذُوهُ وَرَاءَ ظُهُورِهِمْ وَاشْتَرَوْا بِهِ ثَمَنًا قَلِيلًا ۖ فَبِئْسَ مَا يَشْتَرُونَ﴾

Y, he ahí, que Dios tomó el pacto por parte de aquellos a quienes se dio la revelación con anterioridad [cuando les dijo]: ¡Exponédsela a la gente y no la ocultéis! Pero lo rompieron [el pacto] y lo dejaron tras de sí canjeándolo por un provecho insignificante: ¡qué mal negocio hicieron!

Estas aleyas no dejan lugar a dudas que el antónimo de Bayyana es ocultar, es decir, lo contrario de manifestar o exponer. Y exponer o manifestar es la función de los mensajeros a lo largo de la historia y lo que Dios revela son las aleyas, es decir, signos, pruebas y evidencias. Y los signos deben ser algo manifiesto para que sea una evidencia en sí misma sobre Dios, y lo que es evidente y manifiesto no puede necesitar ser explicado o detallado porque dejaría de ser una evidencia, una prueba o un signo en sí mismo. Una lámpara cuando se enciende automáticamente debe iluminar y permitirnos ver lo que hay a nuestro alrededor, salvo que tengamos los ojos cerrados, o estemos ciegos o haya algo que se interponga entre nosotros y la luz.

Y la advertencia con tono de amenaza sobre la ocultación de las verdades y los signos de Dios es recurrente en el Corán, no sólo a los que recibieron las escrituras anteriores sino también a los que creyeron en Muhammad e incluso al propio Profeta.

 Observamos lo que les dice Dios a los creyentes en las aleyas 41 y 42 del capítulo 2:

﴿وَآمِنُوا بِمَا أَنزَلْتُ مُصَدِّقًا لِّمَا مَعَكُمْ وَلَا تَكُونُوا أَوَّلَ كَافِرٍ بِهِ ۖ وَلَا تَشْتَرُوا بِآيَاتِي ثَمَنًا قَلِيلًا وَإِيَّايَ فَاتَّقُونِ ﴿٤١﴾ وَلَا تَلْبِسُوا الْحَقَّ بِالْبَاطِلِ وَتَكْتُمُوا الْحَقَّ وَأَنتُمْ تَعْلَمُونَ﴾

Creed en lo que he revelado, que confirma la verdad de lo que ya tenéis, y no seáis de los primeros en negarlo; y no malvendáis Mis signos por un provecho insignificante; ¡y sed conscientes de Mí! (41) Y no cubráis la verdad con falsedad, ni ocultéis la verdad a sabiendas

En otra aleya Dios advierte al Profeta que debe transmitir todo lo que se le ha revelado y no debe omitir nada ni temer la reacción de la gente, aunque el Mensaje haga que se enfrente a su sociedad, Dios le promete que le protegerá de la gente. La aleya es la 67 del capítulo 5, donde dice:

﴿يَا أَيُّهَا الرَّسُولُ بَلِّغْ مَا أُنزِلَ إِلَيْكَ مِن رَّبِّكَ ۖ وَإِن لَّمْ تَفْعَلْ فَمَا بَلَّغْتَ رِسَالَتَهُ ۚ وَاللَّـهُ يَعْصِمُكَ مِنَ النَّاسِ ۗ إِنَّ اللَّـهَ لَا يَهْدِي الْقَوْمَ الْكَافِرِينَ﴾

¡Oh Mensajero! transmite todo lo que tu Sustentador ha hecho descender sobre ti: pues si no lo haces así, no habrás transmitido en absoluto Su mensaje. Y Dios te protegerá de la gente: ciertamente, Dios no guía a una gente que se niega a reconocer la verdad.

En estas circunstancias, el Mensaje del Corán era difícil de divulgar puesto que habla de que sólo hay un Dios, siendo que uno de los negocios principales de Meka era la peregrinación a los dioses de las tribus árabes, que no hay diferencia entre pobres y ricos, que los necesitados tienen pleno derecho sobre los adinerados y otros paradigmas que la sociedad árabe no estaba dispuesta a asumir. Esa postura de intransigencia por parte de Quraish representaba un peligro para la integridad del Profeta, pero su misión es la de exponer los signos manifiestos entre ellos lo relacionado con el mundo de lo oculto como es el hecho del origen Divino del Corán. Y Muhammad no ha ocultado lo que tenía que divulgar como se expone en la aleya 24 del capítulo 81:

﴿وَمَا هُوَ عَلَى الْغَيْبِ بِضَنِينٍ﴾

Y él no es alguien que oculte a otros el conocimiento de lo que está fuera del alcance de la percepción humana

Anteriormente mencionamos la aleya 159 de la Azora 2 que decía:

A quienes ocultan las evidencias y la guía que hicimos descender, después de haberlas manifestado a la gente en el Libro, Dios les maldice y les maldice la gente.﴿

Justo la siguiente aleya 160 explica quiénes son la excepción, es decir, los que no serán maldecidos por ocultar las evidencias:

﴿إِلَّا الَّذِينَ تَابُوا وَأَصْلَحُوا وَبَيَّنُوا فَأُولَـٰئِكَ أَتُوبُ عَلَيْهِمْ ۚ وَأَنَا التَّوَّابُ الرَّحِيمُ﴾

﴾Salvo a quienes se arrepientan, se enmienden y expongan la verdad: de esos aceptaré su arrepentimiento, pues, sólo Yo soy el Aceptador de Arrepentimiento, el Dispensador de Gracia﴿

De nuevo el mismo verbo Bayyana y de nuevo no cabe el sentido de explicar o interpretar en el contexto de la aleya, ya que la anterior habla de los que ocultaron las evidencias o las aleyas.

Conclusión

Desde el punto de vista lingüístico no cabe alterar la semántica del verbo Bayyana y sustituirlo por el sentido de explicar, interpretar o detallar. Además, observamos que el uso coránico del verbo coincide claramente con el significado etimológico. Por otro lado, la Sunnah se define según los teóricos no solamente como todo aquello que dice el Profeta, sino también incluye lo que hace el Profeta y lo que decreta, y eso incluye muchísimos elementos que no están en el Corán mencionados o ni siquiera aludidos. Mientras que si aceptamos el significado de explicar o interpretar, la aleya diría; para que les explique aquello que se les hizo descender, y lo único que se les hizo descender es el Corán y no otra cosa fuera del Corán y esto no se ajusta al significado de Sunnah. Más aún, la Sunnah incluye acciones que no están en el Corán y lo que se explicaría en el Corán son palabras y las palabras para poder explicarlas o interpretarlas sólo se puede hacer con palabras porque si fueran acciones ya no sería una explicación o interpretación sino una demostración, entonces la aleya le llamaría a demostrar las enseñanzas con la praxis y no a explicarlas o interpretarlas. Y esto último cabe la posibilidad de entenderlo así en otras aleyas pero desde luego no en esta.

Por lo tanto, las aleyas que albergan el verbo Bayyana distan mucho de ser un argumento sólido para justificar la Sunnah como fuente vinculante como lo es el Corán, tal como indica Ashafi´i en su Arrisála o los teóricos posteriores a él.

Sigue en la parte quinta…

Referencias:

28) Arrisála – Imam Asháfi ´i – Editorial  Dar Al-kutub Al-ilmia – Página 110 –

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